La exposición estará abierta al público en la UCA. / Óscar Sánchez
La exposición estará abierta al público en la UCA. / Óscar Sánchez

Destacado, Nacionales por Uriel Velásquez,

La exposición fotográfica “¡Vivas las queremos! Testimonios de violencia contra las mujeres en el caribe Sur de Nicaragua”, fue inaugurada ayer en la Universidad Centroamericana (UCA).

La exposición gráfica es organizada por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la (Ihnca-UCA) y cuenta con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en Managua.

La muestra fotográfica busca contribuir a visibilizar el impacto de la violencia contra las mujeres en la vida de sus familias en el caribe Sur de Nicaragua.

Violencia causa estragos

Los 23 asesinatos de mujeres —que se contabilizan en lo que va del año— han dejado al menos 26 niños, niñas y adolescentes en la orfandad, según datos del Observatorio de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).

Estos menores en su mayoría quedan a cargo de sus abuelas o tías, quienes enfrentan serios problemas económicos y emocionales, explica Aida Carrión, directora de la Fundación Dina Carrión.

La fundación que surgió en noviembre del año pasado, es la primera en el país en atender directamente a menores cuyas madres fueron víctimas de femicidio.

Específicamente la fundación busca brindar a los menores huérfanos un seguimiento psicológico hasta superar el trauma, paquetes alimenticios, chequeo médico y becas de estudio.

Actualmente atiende a diez menores que son hijos de tres mujeres asesinadas. Los casos se encuentran en Tipitapa, Mateare y Monimbó, Masaya.

Las historias de estos menores serán presentadas hoy a través de un documental en el Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano para sensibilizar sobre el tema.

La presentación del documental, producido por la Fundación Dina Carrión, es completamente gratis e iniciará a las 6:30 p.m.

Se necesita atención

La psicóloga y especialista en familia Brenda Cisneros indica que al darse un femicidio “siempre hay un duelo natural en el menor y se presenta con mayor fuerza cuando es el papá, quien asesina a la madre”.

Cisneros explica que “en ese momento los sentimientos que se le vienen al menor son de impotencia y frustración. Si un adulto al ver situaciones así de fuertes y dramáticas queda impactado, peor un niño que no sabe lo que pasa”.

En cuanto a las secuelas que dejan los femicidios, la psicóloga refiere que los seres humanos tienden a registrar las situaciones crueles a nivel neuronal, “es decir, siempre están presentes. Los menores huérfanos llegan a sentir culpabilidad, depresión, crisis de angustia, ansiedad e intentos de suicidios, aunque estos suelen aparecer en la etapa adolescente o adulta”.

En el caribe

De los 23 asesinatos de mujeres, que se registran en lo que va del año, cuatro han ocurrido en el caribe Sur y tres en el caribe Norte, según el Observatorio de las CDD.

Mientras que de los 37 femicidios en grado de frustración —que fueron evitados—en lo que va del año, cinco se concentran en el caribe Sur y cuatro en el caribe Norte.


Noticias Relacionadas

Un total de 40 mujeres fueron víctimas de femicidio y otras 52 sobrevivieron a la violencia machista entre enero y septiembre del presente año en Ni...

por ACAN-EFE