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Nacionales por Metro,

Carlos Josúe se quemó con una plancha. Recién había cumplido su primer año de vida y estaba aprendiendo a caminar, cuando el pequeño Carlos Josué Urbina Clark vivió su primera experiencia que lo dejará marcado de por vida: una de sus manos tuvo contacto con una plancha caliente.

Según relata su mamá Elizabeth, originaria de Managua, el 2 de agosto del año pasado el niño estaba aprendiendo a caminar. Esa mañana lo habían bañado y dejado en la cama mientras la abuelita del niño planchaba un pantalón.

Desconectó la plancha y salió un momento al patio, instante en que “al parecer el niño bajó de la cama y se guindó de la plancha que estaba en una mesa”.

“La agarró y no la soltaba, entonces el pellejito de la mano le quedó pegado en la plancha”, cuenta su mamá, mientras le hace masajes en la Unidad de Quemados de Aproquen. Producto del accidente, a Carlos Josué le hicieron injertos de piel y recibe masajes tres veces al día para evitar se le “enconchen los deditos”, asegura.

Aunque se había rehusado a llevarlo a un hospital para atenderle su lesión, pero pronto su mamá cambió de idea a instancias de su marido “porque la manito se le había inflamado”. Fue cuando decidieron acudir a la Unidad de Quemados de Aproquen, donde es atendido por especialistas en la materia, de forma gratuita.

*Historia para aprender, un servicio social de Metro.


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