La transformación agrícola en el Corredor Seco es uno de los objetivos de diversos proyectos en esas zonas. /Archivo
La transformación agrícola en el Corredor Seco es uno de los objetivos de diversos proyectos en esas zonas. /Archivo

Nacionales por Manuel Bejarano,

El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) cuenta en la actualidad con “284 tecnologías y prácticas ligadas al agro, 80% generadas por (el) INTA y 20% por captura de tecnología”.

Esa meta está contemplada, por primera vez, en el Plan de Producción, Consumo y Comercio, Ciclo 2017-2018.

Ese documento del INTA indica que se presentaran 22 nuevas prácticas y tecnologías agrícolas durante el ciclo productivo 2017-2018, para contribuir “al incremento de la productividad, adaptación al cambio climático y seguridad alimentaria y nutricional de la población”.

Generan cambios

De las 284 tecnologías y prácticas agrícolas, 117 tienen alto potencial para elevar la productividad agrícola. Además, describe que 68 son variedades de semillas para los diferentes cultivos del país, 21 bioinsumos, nueve implementos agrícolas, once tipos de sistemas de riego y manejo de suelos y agua, entre otros.

INTA. Presentarán 22 nuevas prácticas y tecnologías agrícolas durante el ciclo productivo 2017-2018

De las 22 nuevas prácticas y tecnologías agrícolas que presentará el INTA en el presente ciclo, 10 son variedades mejoradas en seis cultivos de importancia económica para el país, de acuerdo con el plan.

Una de ellas es una variedad de sorgo blanco, precoz, tolerante a la sequía y con un rendimiento de 60 quintales por manzana, en zonas de muy poca precipitación, describe el documento, consensuado entre los funcionarios del Gobierno que conforman el Sistema de Producción, Consumo y Comercio y los productores.

Además, hay “dos variedades de frijol rojo con alto contenido de hierro (71 y 81 partes por millón) y zinc (32 y 34 partes por millón), tolerante a sequía, tolerante a enfermedades causadas por virus y con rendimientos de 30 a 40 quintales por manzana”.

Según Víctor Aguilar, vicedecano de la Facultad de Agronomía, de la Universidad Nacional Agraria (UNA), el INTA ha venido trabajando en los últimos años, con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en la investigación de tecnologías agrícolas enfocadas en la seguridad alimentaria.

Señaló que el objetivo es aumentar el contenido de hierro y aluminio en el frijol; aumentar el contenido de proteínas en el maíz; bajar el contenido de taninos en el sorgo; y aumentar el contenido de zinc en el arroz, para prevenir enfermedades de las plantas.

Aguilar, considera que el instituto estatal, encargado de investigar las tecnologías agropecuarias del país, se ha dedicado en los últimos años a la agricultura agroecológica. “La agricultura agroecológica es bastante difícil, porque tenemos muchos años de agricultura convencional, pero creo que tenemos que ir poco a poco bajando el contenido de insumos industriales”, declaró.


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