El estudio, publicado en julio de 2016, demuestra que la brecha varía alrededor del 12%, siendo las niñas quienes cuentan con esta ventaja. / Getty Images
El estudio, publicado en julio de 2016, demuestra que la brecha varía alrededor del 12%, siendo las niñas quienes cuentan con esta ventaja. / Getty Images

Destacado, Nacionales por Noelia Celina Gutiérrez,

Según las conclusiones de un estudio hecho por el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID) las niñas tienen ventajas significativas ante los niños en el lenguaje y las habilidades.

Dicho estudio fue realizado en Nicaragua y Chile, y aporta pruebas científicas que confirman la existencia de una brecha entre niños y niñas menores de seis años.

El estudio, publicado en julio de 2016, demuestra que la brecha varía alrededor del 12%, siendo las niñas quienes cuentan con esta ventaja.

Socialización para el éxito

El documento destaca que las habilidades sociales en la niñez predicen los aciertos y fracasos de la futura vida social, y es la habilidad de comunicarse bien y socializar en la vida adulta la que favorece los resultados de la educación y el mercado laboral.

De igual forma, se visibiliza la importancia de identificar factores biológicos y ambientales que podrían explicar la brecha.

Si ese fuera el caso, “las políticas públicas dirigidas a la primera infancia deben adaptarse por sexo para asegurar la igualdad de oportunidades”, recomienda Rosángela Bando, una de las autoras del estudio.

La investigación intenta explicar la brecha relacionando otras variantes como características familiares, prácticas parentales, inversiones en salud, ubicación geográfica y diferencias culturales, “sin embargo, encontramos que ninguna de estas dimensiones explicaba dicha brecha”, escribió Bando, en un artículo del estudio.

Por ejemplo, en Nicaragua no se encontraron diferencias en el trato de los padres de familia a niños o a niñas. Los porcentajes fueron similares para padres que leían, contaban historias, amamantaban, o vacunaban a tiempo a sus hijos, sin importar el sexo del menor. Así mismo, los porcentajes no fueron diferenciados para padres que aplicaban castigos severos a sus hijos o hijas.

Tampoco se encontraron evidencias de trato discriminatorio de los padres, o una relación directa con expectativas de género, “puesto que los niños a temprana edad no actúan de manera femenina o masculina”, aclaró Bando, quien es también economista líder de la Oficina de Planificación y Efectividad en el Desarrollo del BID.

Muestra

Esta sería la primera investigación con muestras grandes en América Latina que confirman esta brecha tanto en Nicaragua como en Chile, países escogidos para el estudio por sus diferencias socioeconómicas y culturales.

Se analizaron a casi 21 mil menores entre 7 y 71 meses de edad en ambos países. Solo en Nicaragua la muestra fue de 8.400 infantes de comunidades pobres del Pacífico y Centro del país.


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