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Nacionales por Uriel Velásquez,

William Valladares, quien junto al argentino Rodolfo Álvarez decidió quedarse por precaución en una cueva del nivel uno del volcán Masaya la noche del pasado lunes, relata que cuando fue rescatado la noche del martes, lo primero que hizo fue llamar a su madre.

Para Valladares pasar una noche dentro del volcán Masaya no fue totalmente cómodo, pero tampoco pésimo. Mantenerse alimentados e hidratados fue una de las dificultades más grandes para él y Álvarez, puesto que cuando descendieron la tarde del lunes, solo llevaban consigo en una mochila dos litros de agua, una ensalada y unos cuantos chocolates.

Certificación

4.000 dólares es el costo a cubrir para poder viajar a Canadá y tomar el curso de la beca en la escuela Mistras

No esperaban que un derrumbe de rocas atrapara uno de los cables que instalaban como parte del sistema de descenso o canopy para que ocho personas del programa francés “Le monde de Jamie” grabaran un programa televisivo en el coloso. El incidente provocó que la misión tardara más tiempo de lo previsto y la noche llegó.

Gracias a los trabajos del argentino y el nicaragüense, el canopy se encuentra instalado en un 80%, lo único que falta es presionar un poco más las líneas y los dispositivos de seguridad necesarios.
Valladares y Álvarez explican que el sistema de descenso puede ser de gran ayuda para expediciones científicas y para los bomberos y por eso se debería de terminar de instalar.

Certificación

En esta expedición trabajaban junto al argentino los nicaragüenses William Valladares y Lenín Flores, quienes también estuvieron con el equipo de producción que llegó al país en agosto del año pasado junto a Sam Cossman, para instalar 80 sensores de monitoreo en el volcán Masaya.

Ambos podrían convertirse en los únicos nicaragüenses que cuenten con la certificación internacional Irata, una especialidad en el manejo de cuerda. Esta acreditación les permitiría realizar trabajos en sitios muy elevados y de accesos difíciles y sustituirían andamiajes en turbinas eólicas.

Cuentan con una beca para tomar el curso en la escuela Mistras, de Canadá, y también les aprobaron una visa para poder viajar. Su único inconveniente en este momento es que no cuentan con el dinero para cubrir los costos del viaje, que supera los US$4.000.
Para eso abrieron una cuenta en la plataforma web  GoFundMe, dedicada a recaudar dinero para poder viajar y tomar el curso. Hasta ahora solo han recaudado US$2.800.


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