Rodolfo Álvarez, especialista en instalación de descenso. /Alejandro Sánchez
Rodolfo Álvarez, especialista en instalación de descenso. /Alejandro Sánchez

Destacado, Nacionales por Metro,

Rodolfo Álvarez, explorador argentino que lideraba una misión de instalación de un sistema de descenso en el volcán Masaya, donde quedó atrapado, espera que no se detengan las expediciones científicas y concluir el trabajo que inició y que ya lleva un 80% de avance.

Álvarez trabajaba junto a los nicaragüenses William Valladares y Lenín Rossman, para  instalar un sistema de descenso seguro para que el programa Francés “El monde de Jamie” pudiera descender al cráter. Todo el procedimiento fue aprobado por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter). Pero solo Valladares y Álvarez descendieron al volcán.

Accidente. Derrumbe de rocas ocasionó que dos escaladores permanecieran atrapados en el cráter del volcán Masaya

Por instalar el sistema de descenso los franceses pagarían a la empresa Alta Research S.A., propiedad de Álvarez, la cantidad de US$6.000, sin embargo el costo total del proyecto es de 10.000 dólares.

El argentino radicado en Nicaragua hace 20 años asumiría la diferencia en los costos “porque quería que vinieran a Nicaragua y que grabaran el programa, que es muy reconocido en Francia, y eso se traduciría en más turismo”, explicó el especialista. Además, el canopy de descenso sería donado por los franceses a Nicaragua.

El equipo francés del programa “El monde de Jamie”, integrado por ocho personas, había llegado al país el día en que el nicaragüense y el argentino quedaron atrapados en el coloso. Grabarían su programa los días lunes y martes.

No fue una misión de alto riesgo, dice Álvarez. Todo fue planificado y aunque no estaba previsto que tuvieran ningún incidente, estaban preparados para enfrentarlo. El lunes, según relató, tanto él como Valladares bajaron a la 1:00 p.m. para instalar el sistema (similar a un canopy), con triple cable de seguridad para descender, cuando ocurrió un derrumbe que interrumpió sus labores.

“Fue durante la instalación inicial que bajamos (el lunes) con suficiente tiempo de luz para colocar el cable guía. Este trabajo normalmente no duraría más de media hora, una vez abajo, y consistía en fijar el cable alrededor de una piedra de suficiente tamaño para soportar la carga. Desafortunadamente, una avalancha de piedras enterró el cable y nos tomó más de cuatro horas desenterrarlo”, declaró a Metro.

Agregó que al resolver el problema, ya no había suficiente luz, por lo que decidió enviar a un experto escalador. Álvarez añadió que debido a la oscuridad que había esa noche, optó por mantenerse en el cráter, junto a Valladares, y dormir en el sitio, pese al riesgo de los gases que emana el coloso y a que hacía frío.

Si bien no es recomendable quedarse de noche en un volcán activo, las alternativas que tenían eran escalar una pared de roca inestable durante la noche, “lo cual era una garantía de desastre; por lo que decidí que con nuestras máscaras para gases ácidos puestas y realizando un relevo entre los dos, en los que nos turnábamos para dormir en una cueva que encontramos, pasamos la noche (del lunes) en relativa seguridad”.

“Estoy seguro que si hubiera decidido escalar la pared del volcán para tratar de salir, ninguno de nosotros estaríamos vivos. Es un lugar que caen piedras de 200 kilos y estando en plena oscuridad hubiera sido imposible esquivarlas”, aseguró el argentino.

No son vulcanólogos

Álvarez aclaró que ni él ni Valladares son vulcanólogos, sino que pertenecen a la empresa Alta Research S.A., la cual diseña sistemas de descenso y diseña máquinas especiales para la minería, y que en el volcán Masaya se encontraban instalando cables de alta seguridad.

Tanto Álvarez como Valladares lograron ser rescatados al terminar la noche del martes y presentaban deshidratación, aunque permanecen en estado estable.

El martes, continuó Álvarez, siguieron colocando el cable de triple seguridad y fue cuando llegaron los bomberos, “los cuales fueron invaluables en su asistencia, muy profesionales para ayudarnos a salir”.

Los bomberos, de acuerdo con información del Gobierno, trabajaron todo el martes para rescatar a las dos personas. Las labores terminaron con éxito a la medianoche del martes.

En su trabajo, Álvarez explicó que usaron una grúa personal para bajar al cráter, así como un traje climatizado (Cool Guard), el cual les garantizaba seguridad para acercarse al borde del lago de lava y tomar muestras.

Álvarez aseguró que la grúa que utilizaron para descender al cráter la donaría a las autoridades nicaragüenses para que sea utilizada en próximas expediciones.


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