Imagen referencial. /Archivo
Imagen referencial. /Archivo

Nacionales por Michelle Polanco Alvarado,

Cada vez son más los padres interesados en inscribir a sus hijos a las escuelas regulares, aseguran las pedagogas del Instituto Médico Pedagógico Los pipitos.

El año pasado autoridades educativas contabilizaron 7 mil niños y niñas en centros escolares especiales, y según la Procuraduría Especial para Personas con Discapacidad, en el 2015, el 1% de niños que asisten a escuelas regulares tienen alguna discapacidad.

Morelia Rivera es madre de Keysi Arce Rivera, una niña de 13 años que cursa su quinto grado de primaria en un colegio capitalino. Keysi tiene discapacidad intelectual, condición por la cual aprende de manera distinta a la de otros niños de su edad.

Los primeros años de aprendizaje de Keysi transcurrieron con cierta normalidad hasta que ingresó a primer grado de primaria, según su mamá Morelia

“Al principio me la aceptaron, pero yo pude notar que a la niña no me le prestaban atención, la niña daba vueltas y no le daban el seguimiento adecuado, hablé con la maestra y ella me decía que no sabía trabajar con ella”, comentó Morelia.

El caso de Morelia no es el único. Al Instituto Médico Pedagógico Los Pipitos, IMPP, historias similares son contadas por padres de familia a las sicólogas y pedagogas del centro.

También hay un grupo de padres que sí se han integrado, promueven que los niños con discapacidad realicen actividades similares al resto de estudiantes y que de acuerdo con su desempeño y su rendimiento forman parte de la comunidad educativa, explicó Mildred Gutierrez, pedagoga del IMPP.

La Ley de los Derechos Humanos de Personas con Discapacidad establece en su artículo 39 que las personas con discapacidad se escolarizarán en el sistema de educación geneneral recibiendo, en su caso, los programas de apoyo y recursos que sean necesarios.

Una de las grandes dudas que tienen los padres es sobre educación regular o educación especial. El niño que tiene una discapacidad agravada es el que debe asistir a una escuela especial, agregó Gutiérrez.

Morelia recibió asistencia por parte del IMPP para enseñarle a la profesora de su hija cómo debía enseñarle a la niña.

En el IMPP hacemos recomendaciones sobre algunas adecuaciones de las más básicas, pero es el Ministerio de Educación  y el centro escolar como tal los que deben velar y considerar cuál es la adecuación curricular correspondiente, agregó Gutiérrez.


Noticias Relacionadas