Uber funciona en varios países de la región. /Dreamstime
Uber funciona en varios países de la región. /Dreamstime

Destacado, Managua, Nacionales por Humberto Galo y Manuel Bejarano,

A pesar de que representantes del Gobierno han entablado un acuerdo con el sector de taxis para evitar el ingreso de la compañía Uber a Nicaragua, el sector privado continuará haciendo esfuerzos para que el país forme parte de la “realidad mundial”, dijo José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

“En el caso de Uber, nosotros hemos sido claros en que Nicaragua no se puede quedar fuera de lo que está sucediendo en el mundo. Hay cosas que toman más tiempo, unas que otras, pero lo que no se puede es ir en contra de los avances tecnológicos en el mundo”, expresó Aguerri.

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“En este sentido vamos a continuar en un esfuerzo que permita que Nicaragua sea parte de una realidad mundial. Si estamos apostando a que Nicaragua quiera ser una Costa Rica en relación con el tamaño del turismo que está llegando y el número de turistas que está visitando ese país, pues no lo vamos a hacer con este tipo de decisiones, al cerrar las puertas para este tipo de realidades de mercado, que hoy los turistas del mundo, y especialmente los turistas de alto consumo, necesitan para ir hacia los países que visitan”, agregó Aguerri.

El lunes, durante un encuentro sostenido con Orlando Núñez, asesor para asuntos sociales del gobernante Frente Sandinista, dirigentes del gremio de taxis se comprometieron, entre otras cosas, a renovar la flota vehicular y a mejorar la atención al usuario, con tal de que en el país no inicie operaciones la empresa Uber.

Ante lo anterior, el representante del sector empresarial señaló que la posición del sector privado “es buscar que se entienda lo que estamos hablando” y que de darse la llegada de Uber al país, sea “una situación de ganar-ganar para todo el mundo, no únicamente para un sector en particular”.

Carros usados

Pese al compromiso asumido por las asociaciones de taxistas, la mayor parte de los vehículos que operan como taxis en el país son carros de segunda mano. El fenómeno se explica porque adquirir un automóvil usado, para luego lanzarlo a prestar este servicio es prácticamente la única alternativa con la que cuentan los socios de la cooperativa para renovar un vehículo.

Según Guillermo Cuadra, presidente de la Cooperativa de taxi ruletero La Unión, no siempre es fácil tener la capacidad para adquirir nuevas unidades.

El directivo declaró que es a través de la cooperativa que se negocia la adquisición de un vehículo usado, los carros como máximo deben de ser modelos con diez años de antigüedad.

“Como representante legal de la cooperativa, vamos con el socio dueño de la concesión y negociamos con algunos proveedores de vehículos la obtención de modelos (…) lo hacemos hasta con US$1.000 de prima y ya luego el socio queda pagando una cuota diaria”, explicó Cuadra.

Mayor financiamiento

Por su parte, Emilio Jarquín, representante de la Cooperativa de taxis y motos “Alejandro Domínguez”, comparte que en el caso concreto de esta organización, 60 de los 80 vehículos han sido renovados haciendo uso también del sistema de carros usados.

“Nosotros hemos trabajado con propietarios de autolotes para obtener un vehículo de segunda, más o menos damos una prima de U$1.500 cuando compramos uno”, dijo Jarquín.

El dirigente agrega que se debe recurrir a esta alternativa debido a que “no existe una política que propicie el financiamiento hacia este sector del transporte, por lo cual insto a que las entidades privadas les apoyen”.


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