Mundo Por

El ruido provocado por el estallido de un bombillo en un restaurante fue la causa de una estampida humana que se produjo en la plaza de la República de París, donde una multitud se concentraba en señal de duelo por los atentados del viernes.

Cientos de personas, reunidas espontáneamente en la plaza, salieron corriendo en busca de refugio en cafés y calles colindantes, mientras la policía despejaba la plaza y sus alrededores, según relataron testigos.

La policía informó poco después que el movimiento no respondió a ningún hecho que pusiera en peligro la seguridad ciudadana.

Según el diario Le Parisien, el alboroto fue por el estallido de una bombilla en uno de los restaurantes cercanos a la plaza, lo que motivó una reacción defensiva de un policía que provocó el pánico en la gente.

Con motivo de los atentados del pasado viernes en París, Francia aplica desde el sábado el estado de emergencia, que prohíbe las concentraciones de un gran número de gente en lugares públicos.

Llegan a 132 los fallecidos

La cifra de muertos por la ola de atentados en París la noche del viernes aumentó ayer a 132 tras la muerte de tres de los heridos que se encontraban en estado crítico, informó la entidad que administra los hospitales de la capital francesa.

Según Assistance-Publique Hôpitaux de París, todavía hay 42 heridos en los servicios de reanimación. En total los hospitales atendieron a 415 personas, incluyendo a las que quedaron psicológicamente traumatizadas por los atentados.

Poco antes, el primer ministro francés, Manuel Valls, indicó que se ha identificado a 103 de las víctimas mortales en los atentados del viernes en París y afirmó que el resto deberían serlo “en las próximas horas”.

De acuerdo con medios franceses, los fallecidos serían de al menos 12 nacionalidades distintas, entre ellos de Argelia, Bélgica, Chile, Estados Unidos, España, Marruecos, México, Reino Unido, Portugal, Rumanía, Suecia y Túnez.

El fiscal de París, François Molins, advirtió la víspera que el número de fallecidos podría aumentar debido a la gravedad de los más de 352 heridos, 99 de ellos en estado crítico.

Orden de captura

Abdeslam Salah es, probablemente, el hombre más buscado en Europa por su posible relación con los atentados de París. Podría ser el octavo terrorista que habría logrado huir. En Bélgica se centra ahora la investigación: la masacre pudo gestarse vía Bruselas.

Tras detener al menos a siete personas y seguir la pista de dos de los coches de alquiler utilizados en el atentado, la policía belga ha podido situar a otros dos de los terroristas kamikazes: dos franceses residentes en el barrio predominantemente árabe-musulmán de Bruselas.

Podrían ser dos hermanos que alquilaron los turismos. Ahora, interrogan a un tercero, que alquiló el vehículo que quedó aparcado a las puertas de la sala Bataclán. Mientras, en París se busca un tercer coche.

En una plaza de aparcamiento, a unos 15 kilómetros al este de la capital, quedó el que usaron para el asalto a la zona de los cafés y luego para salir de la capital. Dentro se encontraron varias armas: “Kalashnikovs, pistolas, armas grandes y pequeñas en bolsas”, precisa uno de los testigos. Las redadas y registros se han extendido a toda la periferia. En una pequeña ciudad, situada a unos 100 kilómetros al sudoeste de París, vivía el único terrorista al que hasta ahora se ha puesto nombre: el veinteañero Ismael Omar Mostefai.

“Había sido condenado ocho veces por delitos de orden público, pero nunca encarcelado. Estaba fichado, pero no como amenaza terrorista”, explica el fiscal de París, Fraçois Molins, sobre Mostefai.

Actualmente, hasta siete personas están siendo interrogadas por su relación con él. Entre los detenidos, y bajo custodia, su hermano y su padre, que al parecer estuvo en Siria entre 2013 y 2014.

El mundo reza

Cientos de ciudadanos en todo el mundo acudieron junto a ciudadanos franceses hermanados a las diversas vigilias organizadas por las distintas delegaciones diplomáticas de Francia en el mundo, para mostrar su solidaridad con las víctimas y condenar los atentados terroristas que asolaron las calles de París el pasado viernes.

Velas, flores, mensajes y cánticos ocuparon ayer los principales lugares de los atentados terroristas del pasado viernes en París, con gente que se congregó de forma improvisada pese a que las autoridades han prohibido las manifestaciones hasta el próximo jueves.

La plaza La República, epicentro en enero de la solidaridad ciudadana contra los atentados contra la revista satírica “Charlie Hebdo”, volvió a agrupar a decenas de ciudanos.

Metro


Noticias Relacionadas