Operadores y profesionales financieros trabajan en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE). Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China siguen provocando volatilidad en los mercados. | Getty Images
Operadores y profesionales financieros trabajan en el piso de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE). Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China siguen provocando volatilidad en los mercados. | Getty Images

Mundo por Metro Internacional,

La economía del mundo no pasa por un buen momento, qué duda cabe. Hay signos evidentes que las grandes economías del mundo van cada vez más lento, incluso la de EE. UU., que parece tan sólida, se está desacelerando.

Ya medios especializados y analistas se aventuran a advertir que el mundo estaría ad portas de vivir una nueva recesión mundial, justo cuando estamos a menos de un mes de que se cumplan 11 años de la crisis financiera de 2008.

¿Cuáles son estas alertas que encienden las alarmas? “El primero y más relevante es la caída en el crecimiento económico (PIB) de las principales economías, por ejemplo, el PIB de la zona euro en el primer trimestre fue de 1,2% mientras que en el segundo trimestre fue de 1,1%. China, a su vez, creció en el primer trimestre un 6,45% y en el segundo 6,2%, mientras que EE. UU. pasó de un crecimiento de 3,1% a 2,1%”, indica el analista económico César Valencia. Ahora se suma Alemania, la quinta economía más grande del mundo, cuya economía se contrajo en el segundo trimestre.

Fenómenos como la guerra comercial entre EE. UU. y China y la salida del Reino Unido de la Unión Europea son los principales ingredientes. Lo que sí es evidente es que el mundo está creciendo más lento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó en julio pasado su pronóstico de crecimiento mundial a 3,2% para este año, la tasa más débil desde 2009.

Pese al desalentador panorama, precisamente la economía seguiría así lenta, pero no para caer en el abismo. “Lo que pasa es que probablemente estamos en un ciclo de disminución que genera que la actividad económica sea más lenta”, sostiene Hugo Lavados, ministro de Economía en el primer gobierno de Michelle Bachelet en Chile.

Por ahora falta un ingrediente en este cóctel y que con su ausencia evitaría el peor de los escenarios. “Esa crisis (de 2008) fue de carácter financiero, donde hubo errores en la gestión de riesgo de los bancos con las hipotecas subprime, que al estallar esa burbuja afectó a la economía real”, dice Valencia, cuando la gente no pudo pagar sus créditos, llevando a la quiebra a varias entidades financieras, situación que ahora no está presente.

De hecho, Lavados coincide en que “si a los problemas del comercio internacional agregáramos problemas en el sistema financiero ahí sí que lo más problable es que tuviéramos una recesión”.


Noticias Relacionadas