Joe Biden en su época de vicepresidente de Estados Unidos. Archivo/Metro
Joe Biden en su época de vicepresidente de Estados Unidos. Archivo/Metro

Mundo por AFP,

Con nueve prominentes demócratas ya declarados como aspirantes a la presidencia en 2020, además de otra decena de candidatos reflexionando si se presentarán, ¿están esperando demasiado los pesos pesados Joe Biden y Bernie Sanders para entrar en la contienda?

El fin de semana pasado, otras dos senadoras demócratas lanzaron formalmente sus candidaturas, uniéndose a un campo históricamente diverso mientras el partido se prepara para montar su batalla contra el presidente republicano Donald Trump.

A medida que el campo pre-electoral se expande, posiblemente a su mayor amplitud en la era moderna, los expertos están dividiendo la carrera por la nominación demócrata en dos bandos: los que ya oficializaron sus postulaciones, incluyendo a varios senadores de Estados Unidos, entre ellos Kamala Harris, Amy Klobuchar y Elizabeth Warren, y los que aún no lo han hecho, como exvicepresidente Biden y el senador independiente Sanders.

Ambos reconocidos políticos dijeron que anunciarán a su debido tiempo si pugnarán por la presidencia.

Algunos observadores cuestionan abiertamente si Biden o Sanders, ambos candidatos presidenciales derrotados en el pasado, son los hombres adecuados para llevar adelante la tarea, dado el posible cambio de la estrategia en curso en el partido.

Los candidatos menos conocidos, como el miembro del gabinete de la era del expresidente Barack Obama, Julian Castro, de 44 años, y la congresista Tulsi Gabbard (37), se vieron presionados para entrar en la carrera temprano, lo que aumentó el reconocimiento de sus nombres, construyendo redes de campaña y cortejando a los donantes de fondos.

Biden y Sanders no son ajenos a la política de alto nivel, y los observadores dicen que están esperando pacientemente la mejor oportunidad para hablar.

“Creo que ambos tienen tiempo. Están buscando las ventanas adecuadas” para meterse, dijo a la AFP Calista Lake, una veterana encuestadora demócrata.

– Muy concurrido –

Beto O’Rourke, un excongresista de Texas de 46 años, también está considerando su postulación y dijo que anunciará sus intenciones este mes.

Otro que considera entrar en la pugna es el multimillonario exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg.

Incluso figuras del “establishment” así como los excandidatos presidenciales Hillary Clinton y John Kerry aún no han cerrado la puerta.

En medio de una loca lucha por conseguir personal con talento para los estados en los que se vota más pronto, como Iowa, y para asegurarse a los donantes más acaudalados, Biden y Sanders están jugando una partida larga, evitando los primeros choques con sus rivales.

Biden ya se postuló dos veces y encabeza las encuestas de 2020, incluida una reciente del Emerson College, que estimó que cuenta con el apoyo del 29% de los votantes en Iowa.

Harris obtendría el 18%, seguido de Sanders con el 15% y Warren con el 11%.

Biden y Sanders estarían, según Lake, entre los mejores candidatos por un motivo crucial: su capacidad para derrotar a Trump.

“Tenemos muchos candidatos buenos, pero en términos de quién puede vencer a Donald Trump,” Biden y Sanders “tienen una ventaja”, declaró.

Lake le restó importancia a las preocupaciones de que Biden o Sanders, ambos en sus 70, enfrentarán a candidatos más jóvenes y más enérgicos en el camino.

“La gente quiere un cambio, pero eso no significa necesariamente juventud”, afirmó.

– ‘¿Suficientemente hábiles?’ –

Pero el partido se está moviendo claramente hacia la izquierda y se está volviendo más joven.

Algunos de los nuevos congresistas demócratas más influyentes tienen alrededor de 30 años, impulsando una agenda progresista en Washington.

“Hay un debate sobre la joven guardia contra la vieja”, reconoció el veterano estratega demócrata Jim Manley.

“Ahora somos un partido de grandes ideas, y la pregunta es si algunos de los estadistas más viejos del partido son lo suficientemente hábiles” para liderar una nueva generación de demócratas.

Biden y Sanders aportan una formidable capacidad de recaudación de fondos, y pueden confiar en una red de colaboradores leales y voluntarios

Pero a medida que la carrera se vaya calentando, algunos estrategas se preguntan si Biden, quien carga un pesado equipaje político de décadas en el Senado, sería un dirigente ganador con tanto apetito de cambio entre los electores.

“Simplemente no estoy convencido de que sea la opción correcta para nosotros como partido en este momento”, sostuvo Manley.

Otro estratega demócrata, Mike Mikus, subrayó que el partido está enfocado en una misión singular: encontrar al candidato mejor preparado para derrotar a Trump.

“Estas batallas ideológicas y generacionales pueden esperar hasta más allá de 2020”, dijo.

Mientras que los candidatos menos conocidos corren el riesgo de alcanzar un pico de popularidad demasiado pronto al verse obligados a postularse a las primeras de cambio, Biden y Sanders puden darse el “lujo” de demorar en hacerlo, consideró Mikus.

Sin embargo, se arriesgan bastante al esperar demasiado tiempo. “No creo que estemos en ese punto todavía, pero nos estamos acercando”, dijo.

El senador Tom Carper, del mismo estado que Biden (Delaware), dijo a la AFP que tiene un consejo para su amigo: “No hay necesidad de apresurarse”.

Cuando se le preguntó sobre el contexto que enfrentaría Biden, Carper sostuvo riendo por lo bajo: “Hay muchos potenciales vicepresidentes muy buenos en ese grupo”.


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