Nicolás Maduro. EFE
Nicolás Maduro. EFE

Mundo por EFE,

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó ayer el cierre de la estadounidense Kellogg en el país y anunció que pedirá código rojo a la Interpol para sus dueños y accionistas por marcharse de una forma “ilegal”. “Hoy (ayer) en Maracay la empresa Kellogg, en manos de unos inversionistas mexicanos amaneció con las puertas cerradas y les depositaron en las cuentas las prestaciones sociales a los trabajadores lo cual es completamente inconstitucional e ilegal”, confirmó Maduro en un acto de campaña en la ciudad de Valencia.

La industria estadounidense informó hoy a sus trabajadores en Venezuela del cese de sus operaciones de manera indefinida debido a la crisis económica por la que pasa el país caribeño, la peor en toda su historia contemporánea.

Maduro señaló ayer que tras ser informado de la decisión de Kellogg inmediatamente dio instrucciones “para que se apoyara a los trabajadores legalmente, logísticamente y la empresa continúe produciendo sus productos para el pueblo de Venezuela sin ningún problema”.

Aseguró que Kellogg tomó la decisión ayer porque solo faltan 4 días para las elecciones “y creen que el pueblo se va a asustar”.


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