AFP
AFP

Mundo por Agencias,

El gobierno español le recordó ayer al presidente catalán, Carles Puigdemont, que le quedan tres días para evitar una posible suspensión de la autonomía de su región, y le reprochó no haber contestado a su pregunta de si ha declarado o no la independencia.

La peor crisis política en 40 años de democracia en España continúa así profundizándose, dado el diálogo de sordos entre el gobierno de Mariano Rajoy y el ejecutivo separatista de Puigdemont.

Rajoy pide claridad

En una sesión parlamentaria confusa, el pasado martes, Puigdemont hizo un amago de declarar la independencia al afirmar que asumía el mandato surgido del referéndum inconstitucional del 1 de octubre -con 43% de participación y 90% de síes-, pero dijo que su proclamación quedaba en suspenso para permitir un diálogo con Madrid.

Rajoy le respondió con un requerimiento para que aclarase formalmente si había declarado la independencia, y le había dado plazo hasta este lunes.

“El señor Puigdemont tiene una oportunidad de rectificar, de ser claro, de volver a la legalidad”.
Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del gobierno español

Este es el primer paso para aplicar el Artículo 155 de la Constitución, que permite al Gobierno central suspender la autonomía de una región si desobece la ley.

En su carta, sin embargo, Puigdemont eludió contestar y ofreció dos meses para dialogar.

“El señor Puigdemont tiene una oportunidad de rectificar, de ser claro, de volver a la legalidad y de formular sus planteamientos donde radica la mediación en nuestro país, en el Congreso de los Diputados”, dijo la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría.


Noticias Relacionadas