/EFE
/EFE

Mundo por AFP y Noelia Gutiérrez,

El huracán Irma fue degradado anoche a categoría 2 luego de tocar tierra por segunda vez en el territorio de Florida, según informaron meteorólogos estadounidenses, quienes advirtieron que aún es capaz de producir marejadas que pueden ser mortales.

El ojo de esta monstruosa tormenta, con vientos máximos sostenidos de 175 km/h, estaba en la noche a 10 km al norte de la ciudad de Naples, en el oeste del estado, según el Centro Nacional de Huracanes estadounidense (NHC).

Tal y como fue pronosticado, Irma impactó por la mañana en los Cayos (sur) como huracán de categoría 4 –en una escala de 5–. Por la tarde volvió a tocar tierra en Marco Island (oeste) como categoría 2.

A pesar de haberse degradado, las autoridades advirtieron que los vientos siguen siendo “peligrosos”.

Unos 6,3 millones de personas recibieron la orden de evacuar sus viviendas en todo el estado. Cerca de dos millones de abonados estaban sin electricidad el domingo, según la compañía Florida Power and Light.

Nicas sufren
Hilda Diesen, una nicaragüense de 60 años que vive en la ciudad de Marathon en el archipiélago de los Cayos en Florida, cree que lo perdió todo tras el paso de Irma.

“No sabemos qué pasó en los Cayos, qué quedó en pie, lo único que sabemos es que todo estaba inundado, que los vientos habían derribado casas, árboles, pero desde la mañana (de ayer) ya no dicen nada ni en la televisión”, comentó Diesen desde Jacksonville, una ciudad ubicada a 500 km de Miami.

La nicaragüense llegó a Jacksonville hace diez días para acompañar a su hija a una cita médica, pero una semana después las autoridades habían bloqueado la entrada a los Cayos e iniciaban las labores de evacuación. “Dejé mi carro allá, dejé todas mis cosas, yo no traje nada más que tres mudadas. Yo vivo a la orilla del mar, no creo que haya quedado nada”, dice sobre su apartamento y sus pertenencias.

“Los barcos están literalmente rotos, las palmeras en el suelo, las líneas eléctricas están cayendo”, contó por teléfono a la CNN la socorrista Maggie Howes. “Es absolutamente imposible estar afuera en este momento. Nadie puede soportar los vientos que veo por la ventana”.

Una policía y un oficial penitenciario murieron cuando su vehículo chocó el domingo en las inmediaciones de Sarasota (oeste). Otro hombre se empotró el sábado contra un árbol en Key West, en los Cayos.
Además de estas tres muertes, otras 27 personas fallecieron por Irma a su paso por el Caribe.

Estado de emergencia
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el estado de catástrofe natural en Florida para poder desbloquear fondos y medios federales suplementarios, con el fin de ayudar a los damnificados.

“Ahora mismo nuestra principal preocupación son las vidas humanas”, dijo Trump, quien anunció que visitará el estado “muy pronto”.

Las ciudades de Naples, Fort Myers y las pobladas zonas de la bahía de Tampa (al oeste de Florida), enfrentan la amenaza de olas de hasta 4,5 metros, suficientes para provocar serias inundaciones.

“Me preocupa toda esa gente que no cree en un aumento brutal del agua. Es vital temerle a esta inundación”, sostuvo Virginia Defreeuw, una septuagenaria que abandonó su casa rodante para protegerse en un refugio.

“La gente no escucha. Algunos dicen: ‘sobrevivimos a (el huracán) Wilma, sobrevivimos a Charley, va a estar bien, podemos pasar por otro’”, explicó. “Pero este es nefasto”.

Los efectos de este gigantesco huracán del tamaño de Texas tampoco perdona a la costa este de Florida.

Miami era azotada por intensos vientos y fuertes lluvias. Al menos dos grúas de construcción se derrumbaron ayer.

El distrito de Brickell, a orillas del mar, estaba parcialmente inundado “por la marea que pasa sobre los diques”, relató Steven Schlacknam, un artista de 51 años. “El muelle de madera prácticamente ha desaparecido”.

Imágenes de televisión mostraban que el mar se tragaba a lengüetazos el paseo costero de Brickell Avenue, en el centro costero de Miami e inundaba las calles hasta cubrir al menos la mitad de algunos coches.

Los residentes de Miami Beach, una isla barrera frente a Miami normalmente llena de vida con bares, restaurantes y miles de turistas, se habían preparado para el fin del mundo, pero el domingo agradecían que Irma azotó con menor intensidad.

La Habana inundada
Irma tampoco perdonó a Cuba, que sufrió “fuertes inundaciones” en el litoral noroccidental, desde Matanzas a La Habana, “con olas (de) entre 6 y 9 metros” por su embate el viernes y el sábado, según el Instituto de Meteorología cubano.

Al menos 1,5 millones de personas fueron evacuadas en la isla, donde el viento tumbó árboles y tendidos eléctricos.

El mar borró el emblemático Malecón de La Habana y el agua se adentró en algunas zonas de la capital más de 500 metros.


Noticias Relacionadas

Millones de personas seguían ayer sin electricidad en el sureste de Estados Unidos tras el paso del huracán Irma, que devastó los Cayos de la Flori...

por AFP

La tormenta Irma, que dejó una estela mortal en Cuba y el Caribe, se debilitaba ayer lunes pero seguía azotando el sureste de Estados Unidos, donde ...

por AFP Y EFE