Mike Stutz y Laurel Trotter vestidos como el presidente Abraham Lincoln, y la primera dama Mary Todd, se unieron a cientos de manifestantes frente al ayuntamiento para las víctimas de la tragedia de Charlottesville. /EFE
Mike Stutz y Laurel Trotter vestidos como el presidente Abraham Lincoln, y la primera dama Mary Todd, se unieron a cientos de manifestantes frente al ayuntamiento para las víctimas de la tragedia de Charlottesville. /EFE

Mundo por Agencias,

Las autoridades de Virginia llamaron a la “unidad” y pidieron a los extremistas que salieran del estado, un día después de la violenta jornada en Charlottesville que dejó tres muertos y forzó al presidente Donald Trump a apuntar directamente a los supremacistas blancos.

El presidente dijo ayer (sábado) con mucha contundencia que condena todas las muestras de violencia, fanatismo y odio”, indicó la Casa Blanca en un comunicado

“Y por su puesto, eso incluye supremacistas blancos, el Ku Klux Klan (KKK), neonazis y todos los grupos extremistas”, agregó la nota difundida un día después de las declaraciones del gobernante.

La protesta organizada por grupúsculos supremacistas blancos y neonazis, entre los que había miembros del Ku Klux Klan (KKK), se vio alterada cuando contra-manifestantes trataron de impedirla.

 

 

Durante los altercados, una mujer de 32 años murió al ser arrollada por un coche que embistió a la multitud que se oponía a la marcha. Otras 19 personas resultaron heridas en los enfrentamientos.

Las palabras de Trump la tarde del sábado levantaron una ola de críticas, porque los estadounidenses esperaban una condena clara y fuerte contra los movimientos radicales.

El presidente optó en cambio por dirigirse a ambos bandos de la misma forma.

“Condenamos en los términos más firmes posibles esta exhibición atroz de odio, fanatismo y violencia procedente de varios lados”, dijo desde Bedminster (Nueva Jersey, este), donde pasa sus vacaciones.

La Casa Blanca trataba así de encarar las acusaciones de tibieza del presidente respecto de los extremistas de derecha.

Aunque calificó de “terrible” lo sucedido este sábado, Trump no citó expresamente a los supremacistas blancos que habían convocado la marcha, entre los que se encontraba David Duke, exlíder del KKK, y algunos de los cuales portaban esvásticas nazis.

Su hija Ivanka, que también es asesora presidencial, se desmarcó de la posición de su padre y denunció “el racismo, la supremacía blanca y los neonazis”, afirmando en una serie de tuits el domingo que “no hay lugar en la sociedad” estadounidense para tales ideas.

Un acto terrorista

Ayer, el alcalde de Charlottesville, Mike Signer, aseguró que el atropello de un grupo de opositores a la marcha, donde falleció una mujer de 32 años y más de 20 resultaron heridos, fue “un acto de terrorismo”.

En una intervención en la iglesia Baptista de Charlottesville, el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, identificó a la víctima mortal del atropello como Heather Heyer, de 32 años y residente en la ciudad.

Asimismo, dos funcionarios de la policía estatal de Virginia murieron al estrellarse el helicóptero en el que viajaban mientras vigilaban las protestas en la ciudad.

Las escalofriantes imágenes de video captadas por testigos muestran cómo un auto deportivo embiste a gran velocidad contra un grupo de opositores a la concentración supremacista y luego trata de huir marcha atrás.

Finalmente, y gracias a las fotografías, la Policía local dio con el responsable del mortal atropello, James Fields Jr., blanco, natural de Ohio y de 20 años, quien se encuentra detenido en la prisión local a la espera de juicio por asesinato.


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