El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, se traslada a la capital de Estados Unidos a reclamar la anexión de la Isla como estado. /Dennis A. Jones
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, se traslada a la capital de Estados Unidos a reclamar la anexión de la Isla como estado. /Dennis A. Jones

Mundo por Lyanne Meléndez García,

A dos días de que los puertorriqueños acudieran a las urnas a votar sobre el futuro político de Puerto Rico en un plebsicito en el que la anexión a Estados Unidos ganó por 97%, todo luce calmado en la Isla. Tal vez, porque en realidad solo 23% del electorado participó del ejercicio electoral.

A pesar de la baja participación, el Gobierno acudirá esta semana a Washington D.C. a cabildear a favor de que Puerto Rico se convierta en el estado 51 de Estados Unidos. La expresión del portavoz de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer en el sentido de que hubo una expresión del pueblo que el Congreso debe escuchar, inyecta mayor entusiasmo al gobernador de la Isla, Ricardo Rosselló en su ruta a la Capital estadounidense.

El gobernador, Ricardo Rosselló -quien es líder del partido político que promueve la estadidad- aseguró que el resultado del plebiscito refuerza la política pública de su administración de buscar la estadidad para la Isla.

No obstante, el resultado podría tener poco o ningún efecto en los circulos del poder decisional en Estados Unidos, según expertos consultados por Metro World News.

A juicio de los analistas, el Congreso no hará nada por la poca participación registrada, en comparación a otros eventos electorales, así como al hecho de que la consulta no fue un producto de un proceso avalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y fue rechazado por los grupos que representan otros sectores ideológicos en el país.

Soberanía. Defender ante el Congreso de Estados Unidos los resultados del plebiscito en el que participó un 22% del electorado se convierte en un reto para el gobierno

Pedro Reina, historiador y profesor invitado en la Universidad de Harvard, explicó que si bien el gobernador Rosselló utilizará el resultado de la votación para legitimar el reclamo de que el Congreso atienda la condición política de Puerto Rico, “de parte del Congreso no va a pasar nada, de hecho, la comisionada residente (Jenniffer González) radicó un proyecto de ley (en el Congreso de Estados Unidos) que no tiene ningún auspiciador ni ha sido incluido en el trámite legislativo”. Asimismo, señaló que al plebiscito le espera peor suerte que al proyecto de ley porque este no tuvo el aval de Justicia federal y se hizo aún con el boicot de la oposición política encabezada por el Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). “Lo único que podrá ocurrir será aquello que el gobernador pueda gestionar, y la Legislatura, en la dimensión de lo local puertorriqueño”, añadió el académico.

Con él coincidió el profesor de Derecho en la Universidad del Distito de Columbia (Estados Unidos), Rafael Cox Alomar, al destacar que Washington no actuará sobre el resultado porque “el gobierno de Puerto Rico siguió con un plebiscito que nunca contó con el aval de Justicia federal, que nunca certificó la papeleta”. Expuso que se trata de un proceso del cual “el 80% de los electores inscritos no participaron porque entendían que era un proceso poco serio”.

El resultado oficial refleja que votaron 518 mil personas, lo que representa un 22% de participación de los 2,2 millones electores hábiles para votar. Un 97% favoreció la estadidad, 1,5% la libre asociación e independencia, y un 1,3% el actual estatus territorial.

Cifra

97% Favoreció la estadidad en la consulta que participaron 518 mil personas

Cox Alomar detalló que analizando el comportamiento electoral de los puertorriqueños históricamente se alcanza una participación de 72 y 78%, lo que se contrapone a que el domingo “de la noche a la mañana solamente participa el 22% de los electores inscritos”. A esto, el excandidato a comisionado residente en Washington por el opositor Partido Popular Democrático, le sumó que el evento electoral tuvo un efecto negativo sobre la estadidad, ya que en los pasados plebiscitos esta opción obtenía entre 700 y 800 mil votos, mientras que “en el 2017 están diciendo que la estadidad tuvo 502 mil votos, o sea que hubo una reducción de más de 300 mil votos por la estadidad, entonces ¿cuál es el argumento sobre que la estadidad está creciendo?”

El analista Reina argumentó que “los resultados del plebiscito se caen por su propio peso, es transparente que la gente no se sintió convidada a votar”.

Con los resultados, además de partir esta semana a Washington D. C., el gobernador de la Isla promete nombrar una comisión de la igualdad, compuesta por un grupo de puertorriqueños que irá al Congreso a reclamar participación, ya que el pueblo votó a favor de la estadidad. Se trata de un plan similar al que siguió Tennessee en su momento.

Sobre la baja participación, el gobernador Rosselló ha reiterado que en las democracias deciden quienes participan y adjudicó el fenómeno al éxodo de puertorriqueños en los pasados años ante la crisis fiscal que atraviesa la Isla.
Por su parte, la oposición política también cabildeará en Washington D.C. impugnando los resultados del ejercicio electoral.

En el pasado, Puerto Rico celebró otras cuatro consultas sobre el estatus. La primera fue en 1967, cuando prevaleció el Estado Libre Asociado con 60,4% sobre la independencia y la estadidad, la segunda en 1993 volvió a encabezar el ELA, pero con un margen menor (48%) y en 1998 se incluyeron más opciones al presentarse la Libre Asociación y “ninguna de las anteriores”, y ganó esta última opción con un 50%. En cambio, en el cuarto plebiscito, celebrado en 2012 en conjunto con las elecciones, un 61% favoreció la estadidad.

Reacciona la Casa Blanca

El secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, hizo las primeras expresiones de parte del Gobierno estadounidense sobre el resultado del plebiscito.

“La gente habló en Puerto Rico. Es algo que el Congreso tiene que abordar”, expresó Spicer en una rueda de prensa.


Noticias Relacionadas

La empresa estadounidense SpaceX puso en órbita el jueves el satélite PAZ, el primero de observación de la Tierra con que cuenta España, en otro l...

por AFP