La canciller alemana, Angela Merkel hoy en Berlín /EFE
La canciller alemana, Angela Merkel hoy en Berlín /EFE

Mundo por Felipe Herrera,

Alemania siempre ha sido incómoda tanto para sus vecinos como para Europa. Desde finales del siglo XIX, pasando por los traumas de la Primera Guerra Mundial, pero más específicamente por el quiebre que significó el nacismo y la posterior división del país, la posición alemana ha sido motivo de controversia.

Hoy en día, con la situación política europea afectada principalmente por la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, el papel de Alemania pareciera ser protagónico. Tanto, que expertos y medios le han catalogado como “el nuevo líder del mundo libre”.
Pero Alemania rehuye de esta etiqueta. Aunque el mismo éxito económico que ha alcanzado el modelo alemán desde la reunificación del país, lo que tras la crisis del 2008 ha llevado a Alemania a ejercer un liderazgo en la Unión Europea, esto no deja de incomodar a los alemanes, que siguen enfrentándose a sus fantasmas.

“La Paradoja del Poder Aleman” es el libro escrito por Hans Kundnani. El periodista e investigador intenta dar una explicación histórica al papel de Alemania en el contexto europeo actual

Para Hans Kundnani, periodista británico y director de Investigación del Europe Program en el German Marshal Fund of the United States con base en Washington D.C., es esa paradoja la que ubica a Alemania en una posición incómoda entre el equilibrio de poder y la hegemonía. Entre construir una Alemania europea, integrada definitivamente al europeísmo, o una Europa alemana, con una Unión Europea que replique el exitoso modelo alemán. Es lo que expone en su libro “La Paradoja del Poder Alemán” (Galaxia Gutenberg).

El libro muestra la posición incómoda de Alemania

“Antes, la cuestión alemana era un tema geopolítico. Ahora es geoeconómico”, dice Kundnani a Metro. “Si en el siglo XX fue el poderío militar alemán el que era una amenaza para Europa, ahora es su poder económico”.
Finalmente, de acuerdo a Kundnani, la paradoja alemana está, antes y ahora, en que ha quedado a medio camino entre ser demasiado pequeña para ser hegemónica, pero demasiado grande y demasiado exitosa como para ser equilibrio de poder en Europa.

Considerando los acontecimientos del último año como el Brexit y la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, ¿cómo crees que es el panorama para Alemania y para la Unión Europea?

– Creo que el tema del Brexit es marginal para la pregunta sobre el futuro de Alemania y de la Unión Europea. Al final, creo, el futuro de la Unión Europea depende de la resolución de los problemas en la Eurozona, lo que responde a la cuestión económica macro ligada a la particularidad de cada país, y, segundo, la resolución de los problemas sobre las políticas en relación a la cuestión de los refugiados. La elección de Trump creo que es mucho más importante, porque en toda la historia de la Unión Europea, y en toda la historia de la República Federal, en otras palabras los estados alemanes si volvemos al siglo XIX, después Alemania Occidental y la Alemania reunificada, han dependido de los Estados Unidos para su seguridad. Y ahora esto es una incertidumbre.

De hecho, Angela Merkel ha dicho que Europa tiene que depender de sí misma.

– Creo que no está claro con la elección de Trump si es que los europeos y los alemanes van a poder confiar en Estados Unidos para su seguridad. Había mucha esperanza de que quizás, una vez que Trump asumiera la presidencia, iba a moderar sus intenciones. Pero quedó claro en la última cumbre de la OTAN la tendencia que se venía dando desde las elecciones de EEUU, que se mantiene la incertidumbre sobre las garantías de seguridad. Creo que después de esta cumbre ha quedado claro que la incertidumbre ha llegado para quedarse. Eso tendrá enormes consecuencias, creo, para Europa, porque tendrá que ser autónoma en términos de seguridad, lo que significará un gasto muchísimo mayor que el que hacen ahora en este ítem. Creo que esa es la consecuencia más grande.

Después de la victoria de Trump, algunos medios occidentales han asegurado que ahora Alemania es la líder del “mundo libre”, del mundo occidental. En tu opinión, ¿qué es lo que eso significa, tanto para los aliados de Alemania, como para Alemania misma?

– Creo que es un sinsentido decir que Alemania será la líder del “mundo libre”, y me asombra que haya gente que diga esto. ¿Qué significaba para el presidente de Estados Unidos ser líder del “mundo libre” durante la Guerra Fría? Cuando la gente usa esta frase, lo que quieren decir es que el presidente de los Estados Unidos tiene los recursos, principalmente los recursos militares, para poder usar en caso de que tenga que defender la democracia. Es la única forma en que esa frase tiene algún sentido, y es por eso que durante la Guerra Fría le quedaba tan bien a Estados Unidos. Y Alemania simplemente no tiene esos recursos militares, ni siquiera para proveerse esa seguridad a sí misma. Y si es que Alemania pudiera ejercer algún tipo de rol de liderazgo, sería más desde un liderazgo moral. Pero aún así, sería un actor como lo fue Suecia durante la Guerra Fría. O sea, irrelevante.


Noticias Relacionadas