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Mundo por Metro Internacional,

El 8 de mayo de 2016 Ángel Sastre llegó a España a reencontrarse con su familia, después de 10 meses sin ver a nadie diferente a sus compañeros.

Este reportero, apasionado por cubrir conflictos y guerras en diferentes partes del mundo, fue uno de los pocos que pudo volver a la libertad después de estar en manos de un grupo terrorista tan radical como Al Qaeda o Isis.

Ha pasado un año desde que recobró su libertad y habló con Metro sobre todas las experiencias que ha vivido desde ese momento.

¿Qué fue lo primero que hizo al volver a la libertad?
Al principio fue una locura mediática y por otro lado recibí muchísimo cariño de la gente. Pero tuve mucha exposición, quizá debí haber estado, por salud física y mental, más resguardado en casa. Aunque quería hacer esa catarsis y aprovechar ese momento para contarle al mundo lo que estaba pasando en Siria. Y es lo que sigo haciendo: recordarle a la gente que aunque vivimos en occidente, del otro lado del mundo hay muchísima gente que aún continúa muriendo. Así que, durante los dos primeros meses estuve en eso, en conferencias, entrevistas y luego me puse a trabajar.

¿A dónde viajó primero?
Tomé un avión de regreso a Argentina, donde estoy radicado desde hace varios años. Aquí empecé a retomar mi vida laboral, solucionar los temas del arriendo y esos detalles que, por fortuna, mis padres nunca olvidaron. En España me sentía viviendo aún en una nube, como en una burbuja de cristal, pero en Argentina volví a ser yo. Luego viajé a México para hacer un par de reportajes y de ahí a Colombia, donde tuve la oportunidad de estar en la Décima Conferencia de las FARC.

¿Cómo fue esa experiencia de conocer una guerrilla al poco tiempo de haber sido liberado?
Claro, desde la liberación habían pasado tres o cuatro meses. Este tipo de choques son complejos, ya que cuestioné mucho a las FARC por los secuestros y las razones por las que lo hacían. Son líneas rojas que no comparto porque ellos lo ven como prisioneros de guerra e insistían en que las condiciones en las que tuvieron a los secuestrados siempre fueron aceptables. Sin embargo, la conferencia fue una experiencia bonita y las conversaciones sinceras con los guerrilleros me cambiaron mucho la visión. Fue como una sanación ese campamento.

Luego viajé a Cuba, a cubrir la muerte de Fidel Castro, y volví a vivir una represión. Llegué sin visa de trabajo porque todo fue tan rápido y me retuvieron mi pasaporte por varios días hasta que ellos hacían el trámite.

Así que la Policía cubana me retuvo un par de veces por no llevar mis papeles y estar grabando.

Finalmente, volví a Irak para terminar un par de reportajes. Ahí tuve la oportunidad de ir Tal Afar, que es una región diferente a Mosul, pero allá hay unas milicias chiíes y no confié al final. Ahora me estoy preparando para viajar nuevamente a Venezuela y tratar otros temas paralelos a las protestas, pero igual de graves.

De nuevo a Oriente  Medio…
Sí, realmente decidí seguir trabajando en esto, cubriendo conflictos, guerras y todo lo que afecte a la gente, porque cuando me siento útil y realizado es cuando siento que estoy contando historias que afectan a la gente, más que la misma política. Así que no me afecta mentalmente volver a esos sitios. En cambio, me siento mal cuando no estoy ahí. Por ejemplo, tuve la oportunidad de entrevistar a las yazidíes, esclavas sexuales que estuvieron secuestradas durante tres años. Son temas que me tocan, pero hay que seguir avanzando.

¿Y cómo llegó Ángel Sastre a cubrir estos temas?
Hace 12 años cubro Latinoamérica de norte a sur y hace unos seis años empecé a cubrir conflictos. Pero desde que estaba en la universidad empecé a hacer voluntariados en otros países y aprovechaba que estaba en ese lugar para buscar historias que involucraran a la gente, a quienes no pueden hablar porque son reprimidos. Finalmente se trata de esas historias que no venden, pero son las que más me interesan y por eso sigo en la lucha de lograr que los medios le den más espacios a este tipo de hechos que afectan a la sociedad.

¿Para qué medios ha  trabajado?
Mi trabajo siempre ha sido para radio, televisión y para prensa escrita, así que entre los medios con los que he tenido la oportunidad de trabajar están Onda Cero, La Razón, Cuatro, Telecinco, Antena 3, Vice, CNN, El Confidencial, El Independiente, El Mundo, entre otros.

Ahora, después de un año de haber vuelto a la  libertad, ¿cómo se ve el futuro?
Me veo peleando, no con los demonios internos. Para mí el secuestro ya pasó, es secundario. Mi pelea ahora es la misma que tenía antes, pelear por poder publicar y difundir las historias que afectan a la gente. Esa pelea no ha parado en un año ni parará.

En Colombia se están haciendo muchas cosas sobre estos temas. En comparación con otros países, ustedes llevan la delantera.


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