Jóvenes universitarios protestaron ayer por la muerte de Miguel Castillo. /AFP
Jóvenes universitarios protestaron ayer por la muerte de Miguel Castillo. /AFP

Mundo por Agencias,

Vestidos de negro, con una enorme bandera venezolana y flores, opositores marcharon de nuevo ayer en Caracas contra el presidente Nicolás Maduro, en un clima de radicalización de las protestas que dejan 39 muertos en seis semanas.

“Basta de violencia, ni un muerto más”, decía un letrero que llevaba una joven en la manifestación realizada tras la muerte el miércoles de Miguel Castillo, de 27 años, quien recibió un disparo en una marcha de miles de opositores que derivó en fuertes choques con las fuerzas de seguridad.

Advertencia. CIA dice que milicias armadas pueden acabar “fuera de control”

El Gobierno y la oposición se responsabilizaron mutuamente de esta y las demás muertes, en un conflicto que tiende a ser cada vez más violento y que complica aún más la situación de este país sumido en el colapso económico.

“Nos están matando, pero no nos vamos a cansar, vamos a seguir en la calle hasta que el Gobierno caiga, aunque la represión sea peor”, afirmó Carlos Briceño, estudiante de la  universidad donde se graduó el joven fallecido.

Gobierno reunido

El Gobierno, por su parte, prosiguió ayer sus reuniones con diversos sectores que impulsan una Asamblea Nacional Constituyente, convocada la semana pasada por Maduro para “lograr la paz” y “derrotar a los violentos”.

Desde el 1 de abril hay manifestaciones que exigen la salida del mandatario, y la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) asegura que no pararán hasta lograr elecciones generales.

39 personas han fallecido en las últimas seis semanas de protestas en Venezuela

Para hoy  la MUD alista otra marcha, esta vez encabezada por “abuelos”, con la meta de llegar a la Defensoría del Pueblo, a la que acusa de servir al Gobierno.

Acusación a EE. UU.

El gobierno venezolano acusó ayer a Estados Unidos de financiar a grupos violentos de la oposición.

“El financiamiento y apoyo logístico estadounidense a los grupos violentos en Venezuela han facilitado una insurgencia armada”, denunció la cancillería, advirtiendo que dicha insurrección será contrarrestada con la ley.

En su comunicado, el gobierno venezolano aseguró que el auspicio estadounidense forma parte de una trama para intervenir al país con las mayores reservas petroleras del mundo, que incluye un bloqueo financiero internacional y declaraciones amenazantes de funcionarios.

La cancillería citó en particular al subsecretario interino de Estado para el Hemisferio Occidental, Francisco Palmieri, quien el pasado martes criticó los planes de Maduro de reformar la Constitución como mecanismo, según el mandatario, para resolver la crisis política.

La cancillería venezolana sostuvo que la “violencia vandálica y extrema” de las últimas semanas también se debe a decisiones “intervencionistas” de la Organización de Estados Americanos (OEA), que el pasado mes denunció una ruptura del orden constitucional en el país caribeño.

Mientras, el director de la Agencia Central de Inteligencia de EE. UU. (CIA), Mike Pompeo, advirtió ayer de que “cada vez es mayor” el riesgo de que las milicias armadas de Venezuela “actúen fuera de control” y alertó del “alto riesgo” que supone la creciente transferencia de armas en el país petrolero.


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