/foto tomada de ipinst.org
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Mundo por EFE,

El subdirector ejecutivo de ONU Mujeres, Yannick Glemarec, aseguró hoy que la participación e implicación de la mujer es “una de las herramientas más potentes” en los procesos de paz y la resolución de conflictos.

El representante de ONU Mujeres se encuentra en España para inaugurar una “red de puntos focales” sobre mujeres, paz y seguridad en la Casa Mediterráneo, en la ciudad española de Alicante (este).

Esta iniciativa, impulsada por España durante su presidencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, pretende fijar un marco normativo que, por un lado, complete la protección de mujeres y niñas en situaciones de conflicto y, por otro, garantice su participación activa en todas las fases de los conflictos.

Durante dos jornadas “intensas”, los países participantes intercambiarán experiencias, analizarán retos, buenas prácticas y abordarán cuestiones como la captación de recursos, explica Glemarec en una entrevista con Efe.

Glemarec reconoce que la dinámica de los últimos años del papel de la mujer en la resolución de conflictos “ha cambiado”: mientras en la década de los noventa solo un 11 % de los acuerdos firmados incluía alguna referencia a la mujer, en 2015, de la decena de acuerdos firmados, siete de ellos tenían “referencias específicas” al papel de la mujer.

Los acuerdos de paz de Colombia fue también un proceso pionero en cuestiones de género de manera transversal.

Durante los cuatro años de negociaciones, al menos en dos ocasiones el diálogo estuvo a punto de romperse, y el papel de las mujeres fue entonces fundamental, ya que ayudó a “tender puentes” en ámbitos especialmente “complejos” como la justicia transicional, uno de los principales escollos del proceso, apunta.

Según este experto francés, cuando las mujeres “participan en los procesos de paz, la probabilidad de alcanzar un acuerdo que dure al menos 2 años se incrementa en un 20%, y la probabilidad de que el acuerdo dure al menos 15 años aumenta un 35%”.

Por otro lado, la estrategia de la ONU respecto a la implicación de la mujer en la resolución de conflictos concentra sus esfuerzos en la prevención, por su mayor efectividad y por la “complejidad” de actuar una vez iniciado el ciclo violento, advierte Glemarec.

Pone como ejemplo Burundi, un país en el que ONU Mujeres tiene una red formada por 148 mediadores locales, que resuelven cada año cerca 5.000 casos desde enfrentamientos territoriales, conflictos económicos o sucesos relacionados con violencia doméstica.

En la prevención también desempeña un importante papel el factor económico, ya que se ha constatado que un mejor acceso de las mujeres a las oportunidades económicas es una de las mejores herramientas para asegurar la estabilidad en la comunidad, desde la crisis humanitarias, hasta la prevención del extremismo, indica Glemarec.

“Si damos oportunidades económicas a las mujeres (en zonas afectadas por el extremismo) y éstas tienen capacidad para alimentar y cuidar a sus familias, eso ayudará también a que sus hijos no se unan a Isis o a Boko Haram”, advierte.


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