Decenas de personas son atendidas luego del ataque. /Getty
Decenas de personas son atendidas luego del ataque. /Getty

Mundo por David Cordero Mercado,

Las imágenes hablan por sí solas. Expresiones que dicen más que las palabras que el martes fueron silenciadas en por lo menos 86 personas que lucharon en medio de la asfixia hasta el último soplo que les fue arrebatado.

Se trata de uno de los peores  ataques desde que se disparó la guerra civil en Siria, esta vez alegadamente con una sustancia química gaseosa aún no confirmada, pero que de acuerdo a los síntomas reflejados en las víctimas se trató de “sarín”.

¿Qué es el sarín?

Según al químico Neftalí García, el sarín es una sustancia química gaseosa muy tóxica para el sistema nervioso central y periférico que actúa aumentado la reacción de los impulsos nerviosos.
“En otras palabras, los impulsos son transmitidos de forma continua”, explicó García.

Reporte. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió ayer, aunque por división de opiniones no se adoptó ningún texto condenando los hechos

Los químicos gaseosos como el sarín no permiten la recuperación de los músculos relacionados con los pulmones, provocando una insuficiencia de oxígeno y una desregulación de los músculos implicados o necesarios para la respiración.
“Continuamente esos músculos y otros músculos van a estar activándose y no te permite regular la respiración”, añadió.

Esto, a su vez, provoca otras reacciones que también fueron captadas en imágenes, como deformaciones por exceso de contracción muscular.

También las cámaras captaron víctimas convulsionando, lo que de acuerdo a García podría ser producto de la falta de oxígeno para el sistema respiratorio y probablemente por contracción de los tejidos del sistema respiratorio y el sistema digestivo cercanos a la garganta y la boca, que se refleja como una especie de liberación de agua y mucus.

Aún se desconoce de dónde provino el gas químico

La procedencia de la sustancia gaseosa que le quitó la vida a más de 80 civiles –entre ellos 30 niños y 20 mujeres– en Idlib, Siria, es todavía incierta.

“Este incidente lo que prueba es que todavía quedan residuos, depósitos de armas químicas en Siria, de quien las tiene, no sabemos”, indicó el profesor José Rivera, experto en política exterior.

Especulaciones y versiones de civiles y sobrevivientes en la zona apuntan a que la sustancia fue lanzada como una bomba desde un avión, operado por el régimen sirio de Bashar al-Assad y Rusia, que es su aliado.

Sin embargo, tanto el Gobierno sirio como el ruso negaron las acusaciones. Lo que sí se sabe es que el régimen sirio estuvo bombardeando la zona en control de rebeldes opositores, pero Rusia en defensa de su aliado indicó que una bomba golpeó una fábrica o almacén de armamento químico de los rebeldes.

Las versiones guían hacia tres posibles escenarios: el régimen sirio bombardeó con armamento químico; el régimen bombardeó con desconocimiento de que en el lugar había un almacén de armas químicas; el régimen bombardeó a sabiendas de la presencia  química en el lugar.

“Si había algún tipo de evidencia de que se sabía que los rebeldes estaban depositando armas químicas allí, entonces hay culpas para repartir porque las armas químicas están prohibidas, ciertamente el régimen sirio no las puede tener, pero tampoco las pueden tener las fuerzas rebeldes”, apuntó Rivera.

Consejo de Seguridad de la ONU no se pone de acuerdo

Convocado de emergencia, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reunió ayer para discutir el alegado ataque químico.

Francia y Reino estuvieron alineados con las directas acusaciones de Estados Unidos al régimen sirio y la intención de que el Consejo actúe ante el uso de armas químicas en Siria. Pero no sucedió así del lado de Rusia –aliado de Siria– y China.

“¿Cuántos niños más tienen que morir para que a Rusia le importe?”, preguntó la embajadora estadounidense, Nikki Haley.

La diplomática también acusó a Rusia de proteger a su aliado ante posibles sanciones.

En medio de su intervención, puesta de pie, Haley mostró al resto de los diplomáticos fotografías de algunas de las víctimas del alegado ataque químico.

“No podemos cerrar nuestros ojos a esas imágenes. No podemos cerrar nuestras mentes a nuestra responsabilidad de actuar”, afirmó.

Ante la división en el Consejo, la embajadora sugirió que Estados Unidos podría tomar algún tipo de medida unilateral, pero no ofreció más detalles.

“Cuando la ONU falla constantemente en su deber de actuar colectivamente, hay veces en la vida de los estados que estamos obligados a tomar nuestra propia acción”, apuntó Haley.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó por su parte el alegado ataque como “una afrenta a la humanidad” y un acto “atroz”, al tiempo que no descartó algún tipo de acción unilateral contra Siria, aunque tampoco ofreció más detalles.

“Estas acciones atroces del régimen de Assad no pueden ser toleradas. Los Estados Unidos estamos con nuestros aliados en todo el mundo para condenar este horrible ataque”, afirmó.


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