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Mundo por EFE,

La cifra de fallecidas por el incendio que se registró el pasado miércoles en el hogar Virgen de la Asunción, en Guatemala, aumentó a 40, informaron ayer fuentes oficiales.

El director del hospital Roosevelt, Carlos Soto, dijo que la madrugada de ayer domingo murió una paciente debido a la gravedad de las quemaduras, con la que suman 10 las fallecidas en ese centro asistencial.

De acuerdo con las autoridades, 19 menores fallecieron el pasado miércoles por intoxicación con monóxido de carbono en el interior del hogar, que está bajo la responsabilidad de la Secretaría de Bienestar Social (SBS) de la Presidencia.

Las otras 11 han muerto por quemaduras en el Hospital General San Juan de Dios.

En su cuenta oficial de Twitter, el director del hospital Roosevelt informó ayer que otras 2 afectadas por el incendio están graves y con ventilación, 4 se encuentran estables y 5 han sido dadas de alta.

El sábado también murió otra sobreviviente del incendio en ese mismo sitio.

Cuatro de las adolescentes que sobrevivieron al siniestro fueron trasladadas la noche del sábado en un avión-ambulancia hacia un hospital en Galvestón en Texas, Estados Unidos.

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, ha asumido la responsabilidad del Estado por esta tragedia, mientras varios sectores de la sociedad piden justicia por la muerte de las niñas y adolescentes.

Iglesia pide justicia

El arzobispo metropolitano de Guatemala, Óscar Julio Vian, clamó ayer justicia por la muerte de las 40 menores.

Durante la tradicional misa dominical, el religioso exigió a las autoridades la destitución de los responsables de la tragedia en el refugio localizado en el municipio de San José Pinula y también que se les persiga penalmente.

Tras expresar su solidaridad a las familias de las víctimas, el prelado manifestó que este tipo de hechos “pueden evitarse mejorando las condiciones indignas que sufre la niñez en los hogares a cargo del Estado”.

Vian dijo que antes del incendio se tenían denuncias de actos ilícitos como abusos sexuales, que también se deben perseguir.

El papa Francisco mostró ayer su cercanía con la población de Guatemala después del “grave y triste” incendio originado el pasado 8 de marzo.

“Que el Señor acoja sus almas, sane a los heridos y consuele a sus familias afligidas y a toda la nación”, dijo desde la ventana del palacio apostólico y momentos después del rezo del Ángelus.


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