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Mundo por EFE,

La tensión entre Ankara y Berlín se reavivó después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusara a Alemania de recurrir a “prácticas nazis”, una recriminación que la canciller Angela Merkel tachó de “triste”, “muy grave” e injustificable.

“Las comparaciones con el nacionalsocialismo llevan solo a minimizar el inconcebible sufrimiento que produjeron los crímenes contra la humanidad” de ese régimen, destacó Merkel, quien consideró que estas alusiones son injustificables incluso en el contexto de un mitin electoral.

Erdogan criticó duramente a Berlín después de que varias autoridades municipales, alegando razones formales y de seguridad, impidieran estos días tres actos electorales en los que debían hablar dos ministros turcos para pedir el “sí” en el referendo constitucional organizado por Ankara, en el que pueden votar 1,4 millones de ciudadanos de origen turco que residen en Alemania.

Su ataque tuvo lugar justo cuando parecía que Ankara realizaba esfuerzos por relajar la tensión, después de una conversación telefónica de una hora entre Merkel y el primer ministro turco, Binali Yildirim.

Mientras, en Alemania continuaron las críticas a la reforma constitucional turca, destinada a dar al jefe del Estado todo el poder ejecutivo y que algunos sectores temen que sea un paso hacia un sistema autoritario.

“Si el ‘sí’ gana en el referendo, Turquía se convertirá en un califato de opereta”, dijo hoy, por el ejemplo, el líder de Los Verdes, Cem Özdemir, de origen turco.

También desde la oposición, la copresidenta del partido La Izquierda, Katja Kipling, calificó a Erdogan de “dictador” y se quejó de que el Ejecutivo de Merkel no muestre una actitud lo suficientemente firme para, a su juicio, no poner en riesgo el acuerdo entre Turquía y la Unión Europea (UE) sobre los refugiados.

La situación de la libertad de prensa en Turquía es otro de los factores que ha contribuido a ensombrecer las relaciones entre Ankara y Berlín, tras la reciente detención en Estambul del corresponsal del periódico alemán “Die Welt”.

El periodista germano-turco Deniz Yücel ha sido calificado por Erdogan de “agente alemán” y cómplice de la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y hoy el portavoz de la Cancillería, Stefen Seibert, reiteró su solidaridad con él.

Seibert admitió las diferencias que se han presentado entre Ankara y Berlín en los últimos meses, pero, a la vez, apeló a mantener los canales de diálogo con interés compartido.

“Ese diálogo lo tenemos que mantener con base a nuestros valores y la defensa de la libertad de prensa, la libertad de opinión y el derecho de reunión”, precisó.

Dejó claro que esos derechos también son válidos para los turcos que viven en Alemania, por lo que la presencia de representantes del Gobierno de Turquía en actos públicos en principio está permitida, siempre y cuando sean anunciados debidamente y se realicen dentro del marco legal.

De hecho, el ministro turco de Economía, Nihat Zeybekcy, participó finalmente este domingo en dos actos, en Leverkusen y en Colonia.

En Leverkusen fue el invitado de honor en un concierto y en Colonia pronunció un discurso ante cerca de cien personas en un hotel, después de que no se le permitiera protagonizar un acto en otro recinto que no tenía permiso para acoger actividades de carácter político.

Zeybekcy, quien había señalado que si no podía asistir a eventos públicos iría de bar en bar pidiendo a los turcos residentes en Alemania el voto por el “sí”, agradeció con cierta ironía al país los esfuerzos por permitirle hablar ante sus compatriotas.

El propio Erdogan ha dicho en Turquía que tiene intención de viajar a Alemania a hacer campaña y que, si no lo dejan entrar al país, organizará un escándalo, pero ni la Cancillería ni el Ministerio de Exteriores han sido notificados de una posible visita.

El portavoz alemán de Exteriores, Martin Schäfer, descartó hoy la posibilidad de que haya una “visita sorpresa”.

“A un jefe de Estado no le resulta fácil venir por sorpresa a Alemania. No puede viajar como un ciudadano cualquiera y necesita pedir permiso de aterrizaje para su avión, además es normal que haya una coordinación entre las fuerzas de seguridad”, señaló.

En Alemania viven cerca de 3 millones de personas de origen turco y aproximadamente la mitad tienen derecho a voto en el referendo, con lo que constituyen la cuarta circunscripción electoral más grande de Turquía.


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