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Mundo por EFE,

El ministro de Justicia brasileño, Alexandre de Moraes, propuesto por el presidente Michel Temer para ocupar una plaza en la Corte Suprema, negó hoy ante una comisión del Senado que “tenga o haya tenido” vínculos con una mafia que opera en las prisiones del país.

De Moraes, quien comparece ante una comisión del Senado encargada de evaluar su candidatura al Tribunal Supremo, fue preguntado por su supuesto nexo con el llamado Primer Comando de la Capital (PCC), una banda nacida en los presidios y con tentáculos en las calles, presente en casi todo el país.

El PCC fue una de las bandas responsables de la ola de violencia que estalló a inicios de este año en diversas cárceles del país, en la que unos 150 presos murieron en diversas reyertas desatadas contra otros grupos que le disputan el control de los penales.

Las versiones sobre los alegados nexos del ministro con el PCC se originaron en el hecho de que, como abogado, defendió en un juicio a una empresa de transporte sobre la cual se sospecha que sirvió para blanquear dinero producto de las acciones delictivas de esa banda.

“Jamás fui abogado del PCC”, afirmó De Moraes, quien agregó que su bufete tenía “innumerables clientes” y entre ellos estaba esa empresa de transporte, a la que su despacho solo defendió en un juicio relativo a una “indemnización por un accidente de tránsito”.

El ministro atribuyó los rumores a una “campaña” en su contra que circuló en las redes sociales a fines de 2014, cuando fue nombrado secretario de Seguridad Pública del estado de Sao Paulo.

“Hubo una investigación sobre esa empresa y el PCC, pero no fue comprobada ninguna relación, y un tribunal ordenó retirar de todas las redes sociales las invenciones que relacionaban al bufete con ese grupo criminal”, aseguró De Moraes.

El ministro ha sido propuesto por Temer para ocupar la vacante abierta en la Corte Suprema por la muerte en un accidente aéreo del magistrado Teori Zavascki, quien hasta su fallecimiento el pasado enero actuaba como instructor de las investigaciones sobre la red de corrupción que operó en la petrolera estatal Petrobras.

En esa trama están implicados decenas de políticos, muchos de ellos de la base oficialista, e incluso existen sospechas contra algunos de los actuales ministros del Gobierno de Temer, que llegan a salpicar al propio mandatario.

Por esa razón, la oposición ha denunciado la candidatura del ministro como un intento del Gobierno de influir directamente en la Corte Suprema e interferir en esas investigaciones, lo cual tanto el presidente Temer como el propio De Moraes niegan a rajatabla.

La candidatura del ministro debe ser avalada por la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, que preside el legislador Edison Lobao, investigado en el Supremo por el caso Petrobras, y luego tiene que ser aprobada por el pleno de esa cámara, que entre sus 81 miembros tiene 44 sospechosos de incurrir en prácticas corruptas.


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