/Getty Images
/Getty Images

Mundo por EFE,

El jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente francés, François Hollande, advirtieron hoy contra la extensión de los populismos y extremismos en Europa y subrayaron que de ellos no se deriva ventaja alguna para los ciudadanos del continente.

Ambos encabezaron la XXV cumbre hispano-francesa en Málaga (sur), donde en la rueda de prensa final destacaron los beneficios de la construcción europea en términos de bienestar, seguridad, crecimiento económico y control de fronteras.

“Europa es útil” dijo Hollande, mientras que Rajoy se mostró partidario de “poner en valor” lo que aporta Europa a sus ciudadanos, en lugar de criticar.

En respuesta a una pregunta sobre las posibilidades de Marine Le Pen de ser la próxima presidenta de Francia, Rajoy rechazó que los populismos puedan romper la UE, incluso después del referéndum para el “brexit” británico del año pasado.

“Europa es una asociación para las libertades, los derechos humanos, el progreso económico y social, es la primera potencia económica del mundo… todo eso hay que pregonarlo”, enfatizó el jefe del Ejecutivo español.

Por su parte, Hollande atacó a los partidos populistas que defienden para sus países la salida de Europa y aseguró que eso supondría “encerrarse en sí mismos, acabar con los intercambios y, en nombre de una falsa soberanía, tener menos empleo, riqueza y protección”.

Rajoy accedió al Gobierno en diciembre de 2011 y Hollande en mayo de 2012, por lo que sus mandatos han coincidido en el tiempo, aunque el dirigente francés no optará a la reelección en los comicios de esta primavera.

Juntos han vivido la crisis económica europea que ha afectado a diferentes países del sur, en especial a Grecia, y hoy perciben que la situación es distinta y se ven signos claros de recuperación.

 “El crecimiento vuelve. Estamos ya en otro momento de la construcción europea y hay que preparar esa transición”, afirmó Hollande.

Por eso ha convocado para el 6 de marzo en Versalles a Rajoy y a los primeros ministros de Alemania, Angela Merkel, e Italia, Piero Gentilloni, de modo que, a su vez, dialoguen sobre la cumbre europea del día 25 en Roma que conmemorará los sesenta años del Tratado que dio origen a la construcción europea en la capital italiana.

“Esa cumbre es oportuna para decir qué queremos hacer en Europa tras el brexit”, dijo el presidente francés, quien mencionó que entre las prioridades ha de figurar la capacidad de los europeos de defenderse a sí mismos, al margen de la OTAN, y de actuar en lugares de crisis, como Oriente Medio o Ucrania.

También el “deber de asilo” compatible con la protección de las fronteras y el fortalecimiento de la unión bancaria y fiscal.

Sobre estas últimas Hollande dijo que cabe prever la cooperación para que los países que quieran “ir más rápido” lo puedan hacer.

Ambos dirigentes pasaron por alto una pregunta sobre la polémica creada por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un inexistente atentado terrorista en Suecia.

“Hay cosas peores que informarse por la televisión, también está twitter”, ironizó Hollande en su único comentario al respecto, después de que Trump aclarase ayer que su comentario se refería a un reportaje de la cadena Fox sobre los inmigrantes en Suecia.

En el aspecto bilateral, los dos gobiernos respaldaron los proyectos y estudios para una mayor interconexión energética, ferroviaria y marítima, que contarían con respaldo financiero de Europa.

En especial la primera, con la construcción de un gasoducto (Midcat) para unir la región de Cataluña con el sur de Francia y permitiría una mayor diversificación energética, hasta ahora muy dependiente del gas que procede del este de Europa.


Noticias Relacionadas

Jean Pierre Bel, enviado personal del presidente francés François Hollande para América Latina y el Caribe se encuentra en el país, en una visita ...

por Humberto Galo y EFE