El papa Francisco oficia una misa en San Pedro en el Vaticano el pasado 2 de febrero de 2017 con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. EFE/
El papa Francisco oficia una misa en San Pedro en el Vaticano el pasado 2 de febrero de 2017 con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. EFE/

Mundo por Agencias,

El papa Francisco admitió que en el Vaticano “hay corrupción”, pero que él vive “en paz”, al contestar a algunas preguntas de los superiores de las órdenes y congregaciones de religiosos cuya transcripción publicará la revista Civiltà Católica en su próximo número.

En esa conversación con los religiosos, de la que el diario Corriere della Sera publicó ayer una pequeña parte, el papa Francisco habló también sobre el uso del cilicio, instrumento que causa dolor o incomodidad, sin rechazar su uso.

“Cuando entré en el noviciado de los jesuitas, me dieron el cilicio. Está bien el cilicio, pero atención: no tiene que ayudarme a demostrar que soy bueno y fuerte. La verdadera ascesis tiene que hacerme más libre”, dijo.

En esta cita con los religiosos del pasado 25 de noviembre, Francisco explicó que en las congregaciones generales previas al cónclave “se hablaba de reformas”

“Todos las querían. Hay corrupción en el Vaticano. Pero yo vivo en paz”, admitió.

“No tomo tranquilizantes”, bromeó Francisco, que aseguró que en “Buenos Aires era más ansioso”, pero que tras ser elegido papa sintió una paz interior que todavía le acompaña.

Cuando hay un problema, relató, escribe un mensaje en un papel y lo coloca bajo la estatua de San José durmiente que tiene en su habitación.

“Ahora él (San José) duerme bajo un colchón de mensajes de papel. Por esto yo duermo bien. Duermo seis horas y rezo (…) Esta paz es un regalo del Señor. Espero que no me la quite”, afirmó.


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