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La cantante colombiana, embajadora de la UNICEF y comisionada de la Casa Blanca para la Educación de Excelencia para los Hispanos, habló con METRO sobre su visión de los niños, la maternidad y lo que se debe hacer por los pequeños.

¿A qué edad comienza su interés por apoyar los temas de infancia en Colombia? ¿Hay algún episodio que recuerde y que la haya marcado cuando pequeña sobre este tema?
Recuerdo que de pequeña mis padres me llevaron a un parque de Barranquilla donde los niños andaban descalzos y olían pegamento para no sentir el hambre, y el hecho de que estos niños probablemente no tendrían oportunidad de mejorar su situación me dejó marcada para siempre. Fue la primera instancia en la que me di cuenta de la desigualdad y de su injusticia. Sabía en ese momento que si llegara a triunfar profesionalmente, tenía que hacer algo para ayudar a esos niños a conseguir los derechos básicos como educación de calidad, salud, afecto, nutrición y una dieta que les permitiera formarse y explotar al máximo sus capacidades intelectuales y físicas.

Sabemos que sus fundaciones, las que también reciben apoyo de empresas y personas, son fundamentales para el desarrollo de los niños en Colombia.  ¿Cuáles son los siguientes pasos para ALAS?
Con la Fundación ALAS, que trabaja por del desarrollo infantil temprano, hemos impulsado la creación de alianzas estratégicas que han permitido la construcción, dotación y operación de 26 Centros de Desarrollo Infantil que en la actualidad benefician a más de 8.700 niños menores de cinco años, en sectores vulnerables de Buenos Aires, Quintana Roo y Colombia; con una inversión público-privada que asciende los $25 millones. Esto ha sido posible gracias al liderazgo de los gobiernos con los que hemos trabajado y al compromiso de nuestros aliados privados que han creído en nuestra causa.

Actualmente Colombia es pionera en este tipo de proyectos de inversión en la región. Por ejemplo, desde el 2011 la alianza Primero lo Primero, que de la mano de la primera Dama, María Clemencia Rodríguez de Santos y junto a más de 30 aliados, se consolida como una experiencia exitosa de sinergia entre el sector  público y privado que ha entregado hasta el día de hoy 11 Centros de los 24 totales, que a 2016 pretenden beneficiar a más de 14.000 niños y niñas. Sus miembros fundacionales son: la Fundación Carulla-AeioTÚ, la Mario Santo Domingo, la Pies Descalzos, la ALAS y recientemente, Bancolombia.

Recientemente establecimos importantes alianzas para avanzar en nuestra expansión regional en Centro América, donde iniciaremos con proyectos en Panamá y Guatemala. Una de estas alianzas estratégicas es la que recientemente celebramos con MILLICOM y la Fundación TIGO, con quienes lideraremos un trabajo por la infancia menos favorecida en Guatemala.

¿Admira a algún filántropo o algunos líderes mundiales que trabajan en el tema de infancia?
Una de estas grandes personas y a la que admiro mucho es Howard G. Buffett, un amigo con el que he podido trabajar en proyectos por la infancia de mi país, y un colaborador desde hace años, tanto como Alejandro Santo Domingo. Michelle Bachelet también ha hecho mucho para que los niños de su país puedan tener acceso a una educación de calidad y sacarlos adelante. Y creo que Bill Gates es otro ejemplo de un filántropo que ha visto el valor de invertir en la educación a través de su propia fundación, que también se enfoca en ella.

Hoy es un tiempo maravilloso para usted. Se encuentra embarazada por segunda vez y vive un momento exitoso de su carrera. ¿Cómo le cambió su percepción de la niñez al momento de ser madre?
Convertirme en madre ha reafirmado el valor que tiene mi trabajo por la infancia. A pesar de que siempre he sabido que los niños y las niñas son el mayor capital que tenemos, ahora con Milan, he logrado aprender enseñando. El tener a una personita al lado que depende en un 100% de ti, de tu cuidado, de tu atención, de tu tiempo me han hecho resaltar el valor que tiene la estimulación temprana en la etapa de la primera infancia, he podido comprobar desde casa, que nuestro trabajo por la niñez funciona. Son los primeros cinco años de vida, la etapa en la que el cerebro se desarrolla con una rapidez increíble… el 85% de la estructura básica del cerebro de un niño se determina en sus primeros cuatro años.

Ahora más que nunca estoy convencida de que una infancia feliz, sana y segura no debería ser un privilegio de unos, sino de todos. Me duele pensar en que aún hay niños y niñas que mueren por desnutrición, que no reciben los cuidados necesarios y que se encuentran en desventaja social. Mis hijos han agudizado el sentimiento de responsabilidad y compromiso con la niñez. Nosotros somos responsables de las generaciones venideras; los niños de hoy serán los adultos, líderes, cabezas de nuestras naciones en un futuro próximo… no podemos permitirnos un futuro incierto para nuestra región y el mundo.

Dentro de su gran repertorio, ¿existe alguna canción que esté inspirada en los niños o en la infancia?
No, pero la Fundación Pies Descalzos lleva el nombre de uno de mis discos, el que salió al mismo tiempo que inicié la fundación y representa a aquellos niños que vi de pequeña.

¿Cómo ve el compromiso de los organismos globales y los de Colombia respecto del fortalecimiento de la primera infancia?
ALAS se creó en un momento en el que el desarrollo infantil temprano no era un tema prioritario en términos de política pública e inversión social de impacto en América Latina. Hoy en día hay mayor comprensión sobre la importancia de asegurar entornos saludables, seguros y enriquecedores para el desarrollo de los niños y las niñas en su primera infancia. Basados en evidencia científica, hoy en día los gobiernos reconocen que hay un gran potencial para erradicar la pobreza y desigualdad social si cimentamos bases sólidas desde la primera infancia. En este sentido, el compromiso y la inversión de las naciones es cada vez mayor.
En los últimos años Colombia se ha convertido en un referente regional en innovación y política pública, que ha servido de insumo para otros países. Otro aspecto a destacar, es la ejemplarizante inversión que el Gobierno ha destinado para este segmento de la  población, cerca de $5.1 billones de pesos en el pasado cuatrienio; y el interés por llegar al 100% de la población vulnerable a través de la Estrategia Nacional de Cero a Siempre. El reto por supuesto está en el mejoramiento continuo de la calidad y en evaluar el impacto de estas intervenciones.

“ser mamá me ha reafirmado el valor de la infancia”


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