Getty/Metro.
Getty/Metro.

Espectáculos, Farándula por Daniela Bracho/ Nueva Mujer,

Johnny Depp comenzó a brillar en el mundo del cine desde los 21 años. Cuando saltó a la fama mundial al protagonizar la inolvidable película Edward Scissorhands tenía tan solo 27 años. Desde muy joven se codeó con la fama y los grandes artistas de Hollywood.

Ahora, con 55 años, cuesta ver cómo parece haberse apagado la luz de una de las mayores estrellas del cine, nominado tres veces al Óscar, ganador de un Globo de Oro, un premio del Sindicato de Actores y un César del cine francés.

En los últimos años su vida personal ha figurado más en los tabloides que sus trabajos en la gran pantalla. En 2018 solo estrenó dos películas, en 2017 otras dos, en las que se encuentra Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, que no tuvo grandes comentarios a su favor.

Sus problemas personales ha contagio tanto el plano laboral, que de estrella de Hollywood pasó a ser un problema para los productores y directores. Acá las tres razones que terminaron con su carrera.

Violencia de género

Johnny Depp y la actriz y modelo Amber Heard comenzaron una relación desde 2011, cuando se conocieron en el rodaje de la película The Rum Diary. Al fin, podía pensarse, el actor había encontrado la paz y estabilidad en su vida que anhelaba.

Cuatro años después se casaron, en 2015. Pero el amor solo les duró un año porque en 2016, Amber le pidió el divorcio y solicitó a la corte una orden de alejamiento contra el actor porque aseguraba que era maltratada por él física y verbalmente. Incluso, apareció ante la prensa con moretones en el rostro, alegando que se los había hecho Depp.

Pero esto es algo que niega rotundamente el intérprete de Jack Sparrow. “Pegarle es la última cosa que yo hubiese hecho”, aseguró a la edición británica de GQ. “¿Hacer daño a quien amas? ¿Cómo una especie de matón? No, no lo hice”, enfatizó el protagonista de Charlie y la fábrica de chocolates.

Getty/Metro.

Problemas con el alcohol

Durante los últimos años, Depp ha atravesado por situaciones tan duras –un divorcio, la muerte de su madre—que el único refugio que ha conseguido es el alcohol.

Solo en vino, al mes, podía gastar más de 30 mil dólares. Durante una entrevista concedida a Rolling Stone, confesó: “Me empapaba en vodka por las mañanas y empezaba a escribir hasta que se me llenaban los ojos de lágrimas y ya no podía ver las páginas”.

En los momentos de más bajo ánimo, él se preguntaba a sí mismo qué había hecho para merecer la depresión en la que estaba sumergido. “Caí hasta lo más bajo”.

Por su falta de responsabilidad e impuntualidad, además de las constantes resacas, siempre generaba problemas en el plató de grabación de las películas, tanto que a veces tenían que aplazar escenas esperando que el actor se recuperara.

Bancarrota

Con el descontrol de su propia vida, también llegaron los problemas económicos. Entre el divorcio y el alcoholismo su fortuna de 650 millones de dólares fue mermando, al punto de ser demandado por incumplimiento de pagos de un crédito para comprarse un yate, un avió privado y varios vehículos. Tampoco se ha encargado de pagar impuestos.


Noticias Relacionadas