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Por la alfombra roja ya habían pasado Ryan Gosling, Emma Stone (con su hermano Spencer), Nicole Kidman (con su esposo Keith Urban), Justin Timberlake (con su esposa Jessica Biel), Mel Gibson y Viola Davis o Casey Affleck. Pero también estuvieron Charlize Theron, Dwayne Johnson, Sting, Jennifer Aniston y Jackie Chan, entre tantos otros famosos. Ni siquiera la lluvia pudo arruinar la gran noche, más allá de la tormenta del final cuando Warren Beatty anunció por error, como Mejor Película a “La La Land” aunque la verdadera ganadora había sido realmente “Moonlight”.

Lo curioso: Él se justificó al decir que le habían dado por equivocación el sobre de Emma Stone y al verlo leyó la película “La La Land”, pero la propia Emma Stone confirmó a Metro que ella siempre tuvo ‘ese’ sobre consigo, desde el momento que ganó el Óscar como Mejor Actriz.

Sin embargo, las fotos del sobre rojo de Warren Beatty (al momento de abrirlo) sí muestran ‘Actress in a Leading Role’. El productor de “La La Land” Jordan Horowitz comentó  a Metro que “yo estaba en el escenario cuando alguien se acercó y me mostró el sobre de Mejor Película y vi que decía Moonlight. Enseguida dije que hubo un error, que no era broma”.

Hasta al ganador como Mejor Actor de Reparto Mahershala Ali con “Moonlight”, le costó festejar, pues dijo que él mismo se asustó al ver que personal de seguridad había subido al escenario para retirar a la gente de “La La Land”, para que pudieran subir los verdaderos ganadores de su película.

Por su parte la empresa PriceWaterhouseCooper encargada de los sobres y el recuento de votos emitió un comunicado oficial disculpándose por el error. “Sinceramente nos disculpamos con ‘Moonlight’, ‘La La Land’, Warren Beatty, Faye Dunaway y la audiencia del Óscar (…). Los presentadores recibieron por error el sobre de la categoría incorrecta y al descubrirlo fue corregido inmediatamente”, lee la declaración de la firma internacional.

Confirmaron que realizarán “una investigación para averiguar cómo pudo haber pasado”. Lamentaron lo ocurrido al agregar que “apreciamos la forma en que los nominados, la Academia, ABC y Jimmy Kimmel manejaron la situación”.

¿La gran explicación del duplicado sobre de Mejor Actriz que recibió Warren Beatty y el de Emma Stone? “Por cuestiones de seguridad lo duplicamos todo”, afirman en PriceWaterHouseCooper, al detallar que siempre tienen dos portafolios idénticos con dos grupos enteros de sobres, que llevan dos representantes a la ceremonia por separado con custodia oficial, quienes toman incluso dos rutas diferentes para evitar algún problema.

“Nunca tuvimos un problema, hasta ahora”, agregaron. La alegría que le había dado tanto brillo a la ceremonia igual terminó empañada con la misteriosa polémica. “La La Land”, con seis Óscar sigue siendo la ganadora del año. Pero “Moonlight”, con otros tres Óscar, la Mejor Película… ¿o no?

Curiosidades del Óscar

•    Matt Damon pudo ganar en la categoría Mejor Película porque es uno de los productores de Manchester By the Sea. También Brad Pitt, con su productora Plan B es el productor ejecutivo de la Mejor Película, “Moonlight”. Y como Denzel Washington estaba nominado como productor por “Fences”, él, Damon y Pitt competían en una categoría que no era la de Mejor Actor. Así que detrás de la polémica, aunque no subió al escenario, al ser dueño de la productora Plan B, Brad Pitt puede considerarse el ganador del Óscar como Mejor Película.

•    La Academia del Óscar necesitó un año para organizar la entrega de premios. Pero en apenas seis horas, todo, absolutamente todo, en el Teatro Dolby tuvo que desaparecer. Las flores de la alfombra roja, junto con los Rayos X de la entrada, ya habían sido retirados a la media hora de la ceremonia. Y mientras los perdedores como Meryl Streep, Nicole Kidman o Jeff Bridges evitaban la fiesta del Governors Ball que solo reunía a los ganadores, el lujoso escenario del Teatro Dolby era desmantelado para el siguiente espectáculo programado.

•    La estación del tren subterráneo que había sido clausurada por seguridad, tenía que abrir con normalidad con el primer tren de las seis de la madrugada. A esa hora, los verdaderos ganadores no habían sido Emma Stone ni Casey Affleck o Viola Davis; pues para ese momento la cadena de televisión ABC ya había recaudado con la ceremonia 115 millones de dólares en publicidad, suficientes como para producir cuatro películas de “La La Land” o diez versiones de “Moonlight”.

Subiendo por la escalera mecánica, a la salida del Teatro Dolby, solo 1.500 invitados pudieron entrar a la fiesta oficial del Governors Ball. Emma Stone fue una de las primeras en llegar con su Óscar y Ryan Gosling como escolta (aunque él no ganó). Casey Affleck después se sentó en el mismo sector con Ben Affleck (su hermano) y Matt Damon, comentando el momento en que Warren Beatty se había equivocado al nombrar a “La La Land” como Mejor Película en vez de la verdadera ganadora “Moonlight”. Algunos perdedores como Mel Gibson o Viggo Mortensen se quedaron a cenar. Y no era para menos. En un salón de ‘película’ inspirado en el tema ‘Transformación Musical’, la entrada iba cambiando de color desde el rojo hasta el dorado, especialmente elegido por el diseñador Jeffrey Kurland creador del vestuario de tantas películas como “Ghostbusters”, “Tomorrowland o Inception”, también diseñó los trajes de los meseros. El salón estaba decorado con telas rojas y mesas blancas, con flores del mismo color importadas especialmente desde Sudamérica y Holanda. Y en un año en el que “La La Land” fue la protagonista, tampoco faltó la mejor música de Brodway, con la presentación en vivo de la actriz y cantante británica Cynthia Erivo, quien incluso está por filmar con Viola Davis la película “Harriet”. También tocó la orquesta del director Rickey Minor (el mismo de American Idol) y bailaron al ritmo de la música del matrimonio de DJ M.O.S y DJ Kiss. Para el infaltable brindis, la Academia sirvió un nuevo vino tinto bautizado con el nombre ‘Director´s Cut’, especialmente seleccionados de la bodega de Francis Ford Coppola con twitter propio @CoppolaWine, donde él mismo creó una mezcla única con un 52% Zinfandel, 39% Cabernet Sauvignon, 5% Petite Sirah y 4% Merlot. El champagne Piper Heidsieck era el mismo que sirven en el Festival de Cannes y para esta ocasión incluso hubo una edición limitada de botellas Magnum de color rojo y etiqueta dorada que solo se sirvieron en la gran noche del Óscar. También tomaron vodka Ciroc, whisky Johnnie Walker y Rum Zacapa. El menú contaba con más de 50 platos diferentes que incluía opciones vegetarianas. Al principio, los meseros sirvieron hamburguesas en miniatura con queso cheddar y salsa rosa francesa, además de diferentes pizzas de vegetales y hasta tacos con camarones, mango y avocado. El salmón ahumado con caviar tenía forma del Óscar, igual que el pan. En un bar construido con hielo también hacían sushi; mientras en el resto de la sala seguían sirviendo caviar con papas al horno; tarta de pollo y trufas negras; gnochi con champignon y agnolotti. Como postre hubo torta volcánica, helado de Vainilla, chocolate, café y dulce de leche (sí, argentino), además de macarrones de coco y merengue rosado. En unos palillos había también un Óscar comestible con gusto a cappuccino y a la salida, en una lujosa caja roja, entregaron una estatuilla del Óscar bañada en oro de 24K, en miniatura de chocolate. Pensado ecológicamente, ahorraron energía al máximo con luces LED y todos los materiales fueron reciclados, incluyendo las flores que se podían llevar a la casa y la comida que sobró se donó a una comunidad local llamada Chef to End Hunger (Chefs para Terminar con el Hambre). La idea era no ‘perder’ nada y que ganaran, todos.

Subiendo por la escalera mecánica, a la salida del Teatro Dolby, solo 1.500 invitados pudieron entrar a la fiesta oficial del Governors Ball. Emma Stone fue una de las primeras en llegar con su Óscar y Ryan Gosling como escolta (aunque él no ganó).

Casey Affleck después se sentó en el mismo sector con Ben Affleck (su hermano) y Matt Damon, comentando el momento en que Warren Beatty se había equivocado al nombrar a “La La Land” como Mejor Película en vez de la verdadera ganadora “Moonlight”. Algunos perdedores como Mel Gibson o Viggo Mortensen se quedaron a cenar. Y no era para menos.
En un salón de ‘película’ inspirado en el tema ‘Transformación Musical’, la entrada iba cambiando de color desde el rojo hasta el dorado, especialmente elegido por el diseñador Jeffrey Kurland creador del vestuario de tantas películas como “Ghostbusters”, “Tomorrowland o Inception”, también diseñó los trajes de los meseros.

El salón estaba decorado con telas rojas y mesas blancas, con flores del mismo color importadas especialmente desde Sudamérica y Holanda. Y en un año en el que “La La Land” fue la protagonista, tampoco faltó la mejor música de Brodway, con la presentación en vivo de la actriz y cantante británica Cynthia Erivo, quien incluso está por filmar con Viola Davis la película “Harriet”.  También tocó la orquesta del director Rickey Minor (el mismo de American Idol) y bailaron al ritmo de la música del matrimonio de DJ M.O.S y DJ Kiss. Para el infaltable brindis, la Academia sirvió un nuevo vino tinto bautizado con el nombre ‘Director´s Cut’, especialmente seleccionados de la bodega de Francis Ford Coppola con twitter propio @CoppolaWine, donde él mismo creó una mezcla única con un 52% Zinfandel, 39% Cabernet Sauvignon, 5% Petite Sirah y 4% Merlot.

El champagne Piper Heidsieck era el mismo que sirven en el Festival de Cannes y para esta ocasión incluso hubo una edición limitada de botellas Magnum de color rojo y etiqueta dorada que solo se sirvieron en la gran noche del Óscar. También tomaron vodka Ciroc, whisky Johnnie Walker y Rum Zacapa.

El menú contaba con más de 50 platos diferentes que incluía opciones vegetarianas. Al principio, los meseros sirvieron hamburguesas en miniatura con queso cheddar y salsa rosa francesa, además de diferentes pizzas de vegetales y hasta tacos con camarones, mango y avocado. El salmón ahumado con caviar tenía forma del Óscar, igual que el pan. En un bar construido con hielo también hacían sushi; mientras en el resto de la sala seguían sirviendo caviar con papas al horno; tarta de pollo y trufas negras; gnochi con champignon y agnolotti.

Como postre hubo torta volcánica, helado de Vainilla, chocolate, café y dulce de leche (sí, argentino), además de macarrones de coco y merengue rosado.  En unos palillos había también un Óscar comestible con gusto a cappuccino y a la salida, en una lujosa caja roja, entregaron una estatuilla del Óscar bañada en oro de 24K, en miniatura de chocolate.

Pensado ecológicamente, ahorraron energía al máximo con luces LED y todos los materiales fueron reciclados, incluyendo las flores que se podían llevar a la casa y la comida que sobró se donó a una comunidad local llamada Chef to End Hunger (Chefs para Terminar con el Hambre). La idea era no ‘perder’ nada y que ganaran, todos.


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