En el país se graba anualmente un promedio de cinco discos, mientras que en países de igual demografía se producen unos 200. /Facebook Momotombo
En el país se graba anualmente un promedio de cinco discos, mientras que en países de igual demografía se producen unos 200. /Facebook Momotombo

Espectáculos, Música por Javier Poveda,

El financiamiento sigue siendo uno de los principales obstáculos para que los artistas nicaragüenses logren grabar un material discográfico, asegura Guillermo Norori, propietario de Momotombo Producciones. “No existe una industria discográfica como tal, no hay una productora que genere el dinero que se necesite para producir un disco y las bandas se autoproducen”.

En 10 años de trayectoria, Norori ha grabado un aproximado de 25 discos locales. Hace unos cuatro años atrás Momotombo producciones grababa tres discos anualmente. Hace cinco año grababan más, pero en los últimos años ha bajado mucho por la falta de dinero y las bandas prefieren juntar dinero para grabar una canción y mandarla a sonar a las radios”.

“Es una inversión grande”

El dúo Nina & Sebastián hace unas semanas lanzaron su disco “Últimamente” en físico, pero tuvieron que esperar unos años para poder lograrlo. Lanzar un disco en físico implica gasto. Así lo confirma Sebastián. “Definitivamente es una inversión grande, como músico hace sentir más real el lanzamiento, sin embargo, por muchos años nos mantuvimos simplemente lanzando material digitalmente, lo cual hoy en día es en realidad la mejor manera de distribuir tu contenido con mayor alcance”, reconoce.

Limitantes. Los discos en físicos han dejado de generar beneficios económicos y se han convertido en “suvenir”

Para el director  del estudio ProMusica Javier Ramírez, tener un álbum en físico  “es bonito”. De hecho, “en todas partes del mundo, a pesar que el fuerte no sea la venta del disco, siempre te queda como un suvenir, un recuerdo. Hay gente que lo compra para tenerlo en su biblioteca discográfica”. Ramírez señala que hay personas que también lo compran para leer las letras de las canciones y las fotos del artista. Afirma que hay mucho detrás de una grabación y eso queda plasmado en el material.

Y es que en Nicaragua, como sucede a nivel global, el desplome de la venta de discos en físico es una realidad innegable. En cambio, las ventas digitales van en aumento y no precisamente de un álbum completo, sino  “singles”.

Norori estima que es una estrategia que los artistas, tanto locales como internacionales han aplicado. Debido a que la gente no acostumbra comprar el disco completo, sino algunos tracks en específico, las distribuidoras de música le han dado la oportunidad a los usuarios de comprar o descargar un sencillo, el de su preferencia, por un costo promedio a 0.99 dólares. “La crisis como discografía viene desde hace algún tiempo a nivel mundial. Es una cuestión de formatos. El disco se volvió obsoleto con el movimiento de internet y sus plataformas digitales la gente ya no compra discos, pero también porque las disqueras ya no firman artistas nuevos y surgen jóvenes que tienen talento y se lanzan por las redes sociales y se proclaman como artistas independientes”, señala el productor. Uno de los motivos por lo que la industria discográfica se ha venido a pique es además por la facilidad de bajar música gratis. Difícilmente no encontrás algo en la red porque alguien que compre un disco lo comparte y queda disponible en internet, se hace viral y  muchas veces el disco ni ha salido a la venta.

La producción de discos en Nicaragua ha bajado desde que aparecieron plataformas donde podés comprar música en internet, como iTunes, Spotify, Google Play… entre otros. Es más barato distribuirlo por internet. “Además te ahorrás el gasto de la fabricación del disco en físico. Aunque las bandas que disponen de capital se dan el lujo de fabricar discos compactos para los fans que les gusta coleccionar el arte de las portadas de los discos”, afirma el productor musical Bikentios Chávez, del estudio de grabación de Revuelta Sonora.

El lado positivo

Ramírez señala que no todo es negativo con el cambio que ha sufrido la producción de discos (grabación y distribución), ya que se han abierto puertas para que mucha gente se dé a conocer sin necesidad de estar firmado por un disco. Incluso, ha habido artistas nominados al Grammy que no han tenido discos en físico.

Subir tu música a Spotify y iTunes es una inversión que vale la pena en un término a largo plazo, indica el músico. “Pero si estás empezando, las redes gratis como Soundcloud y Youtube son un buen lugar para comenzar”, recomienda.

Costos

El costo de grabar en Nicaragua puede ser relativo. Muchos artistas graban en estudios caseros, pero no son productos competitivos. Sin embargo, un estudio profesional implica más gastos, pero no es tan caro en comparación con otros países de la región, pero hay que tomar en cuenta que los ingresos de los artistas locales no es el mismo al que se podría endosar un cantante en otro país.  Por ejemplo, el promedio de costos para grabar un disco va de 300 a 500 dólares.

Edgar Orochena, productor televisivo de programas de Canto, cuyos premios incluye  grabación de discos o singles, señala que para un cantante urbano la elaboración de un disco completo le puede costar 300 dólares debido al proceso “midi”, es decir “los sonidos en su gran mayoría son sonidos del sintetizador”, explica.

Pero Chávez, dj y productor musical de Revuelta Sonora, tiene otro dato más revelador. Según el músico, la grabación y masterización de un disco cuesta alrededor de 5.000 dólares, después falta el proceso de reproducción, que cuesta otros 5.000 dólares. En total podés llegar a gastar por lo menos 10.000 dólares por 1.000 copias del disco de una calidad intermedia. A eso tenés que agregar lo que cobra el diseñador gráfico, el músico de sesión que contrataste para grabar, el arreglista y productor, en el caso de que los hayas contratado. El precio puede variar mucho si tomamos en cuenta todos esos gastos. Podés llegar a gastar unos 12.000 dólares”, detalla.ProMusica en los últimos años ha trabajado con varios artistas.  Los trabajos recientes son  de Andrés Sánchez,

Nina y Sebastian, y en proceso LecheBurra, Eleonore, Omar Ríos. Han tenido experiencias con Milly Majuc y Garcín.

Con el desplome de los discos, muchos artistas optan por enfocarse en presentaciones en vivo y giras, para sustentar la inversión del disco con las ganancias de sus conciertos.

*Primera entrega


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