Selección de Brasil, Foto: Cortesía
Selección de Brasil, Foto: Cortesía

Especiales por Sebastián Gómez/ Metro Colombia,

La todopoderosa selección es más candidata que nunca. Después de la fatalidad vivida en su propia casa, hace cuatro años, Rusia parece ser la oportunidad perfecta para reivindicarse. La generación actual está acostumbrada a ganar.

Así juega Brasil

Fiel a su historia del jogo bonito, los dirigidos por Tite transmiten alegría dentro de la cancha. La filosofía principal del equipo es ser propositivos. Para ello, se basan en fundamentos tácticos como la presión alta y la proyección de los laterales. Sin embargo, también cuentan con otras alternativas, como el contraataque. Para ejecutar dichas variantes, usan dos esquemas: 4-3-3 y 4-1-4-1. Eso sí, una de las falencias, y tal vez la única, es el desequilibrio en defensa al pasar todos al ataque.

¡A ver, a ver!

La edad nunca será un impedimento para cumplir los sueños. Y de esto sí que sabe Pedro Geromel. El defensa central de Grêmio de Porto Alegre tiene 32 años, lo que significaba que Rusia sería la última oportunidad. Por eso, lejos de darse por vencido, sacó a relucir todo su potencial hasta convencer a Tite. El entrenador lo convocó por primera vez el 27 de agosto de 2016 y debutó el 25 de enero de 2017 en un amistoso frente a Colombia. Pocos minutos le bastaron para conformar la lista definitiva al Mundial.

Adenor Leonardo Bacchi o, mejor, ‘San Tite’

Uno de los directores técnicos más laureados del continente llegó a salvar la selección de su país. El panorama de la Canarinha era bastante complicado. Una vez disputada la tercera parte de las eliminatorias suramericanas, ocupaban la sexta posición, lo que significaba quedar afuera de la cita orbital.

La preocupación en Brasil era enorme. El juego del combinado patrio no convencía y los resultados, hasta entonces, no eran los mejores. Por eso, en una decisión rápida y transcendental, la Federación despidió a Dunga y llamó de manera inmediata a Tite, quien no dudó en aceptar el reto.

Los pergaminos con los que llegaba el nacido en Caxias do Sul eran maravillosos: una Copa Sudamericana, una Copa Suruga Bank, una Copa Libertadores, un Mundial de Clubes, una Recopa Sudamericana, dos Brasileirãos y una Copa de Brasil, convertían a dicho entrenador en el elegido.

Y demostró estar a la altura. Un contundente 0-3 sobre Ecuador marcó su debut al frente del equipo nacional. A partir de ahí, encadenó nueve victorias consecutivas, logrando la clasificación anticipada al Mundial Rusia 2018.

Dirigió a Brasil en 19 partidos, consiguiendo 15 triunfos, tres empates y tan solo una derrota 0-1 ante Argentina, en el Superclásico de las Américas, llevado a cabo en Melbourne, Australia.

Neymar (PSG)

Recordando ciertos elementos del mítico Ronaldinho, pero con su propio brillo, Neymar es el hombre diferente. Considerado uno de los cinco mejores jugadores del mundo, peleando incluso mano a mano con Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, el astro brasileño es el encargado de inyectar ese toque de magia, calidad y alegría, siempre tan necesaria y presente históricamente en la selección de Brasil.

El jugador del Barcelona estuvo el lunes en Shangái después de haber participado la semana pasada en una gira en Estados Unidos con el equipo español. / Getty Images

La evolución y crecimiento de este futbolista fueron inmediatas. Bastó ver sus primeras pinceladas en el Santos para saber la estrella que se avecinaba. Prueba de ello fue su salto directo al Barcelona. Allí, no desentonó y se transformó en pieza clave del equipo, conformando, junto con Messi y Suárez, uno de los tridentes más temidos en el mundo. Posteriormente, arribaría al PSG, donde es la máxima figura.

Sin embargo, lo interesante son sus números y logros con la ‘Verdeamarelha’. Su debut con tal camiseta fue el 10 de agosto de 2010, en la victoria 2-0 sobre Estados Unidos, anotando uno de esos tantos. Ese momento fue el punto bisagra de esta historia.

Con Brasil, el oriundo de São Paulo ha disputado un total de 83 compromisos, marcando 53 goles.


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