Un equipo ofensivo, propositivo y con intenciones de buscar el arco rival. AFP
Un equipo ofensivo, propositivo y con intenciones de buscar el arco rival. AFP

Especiales por Sebastián Gómez,

Una generación dorada que aún no se baña en oro. A pesar de ser considerada una de las mejores camadas de jugadores de los últimos años, los títulos les son esquivos. El tiempo fue pasando y no tuvieron una copa en sus manos. Por eso, esta será la última oportunidad de consagrarse. Para ello, deberán superar lo realizado hace cuatro años, donde alcanzaron la final, pero perdieron.

Así juega Argentina
Un equipo ofensivo, propositivo y con intenciones de buscar el arco rival. Bajo estos pilares, Jorge Sampaoli y sus hombres basan y exponen su juego, que despierta amores y odios entre la afición.

El esquema predilecto por el director técnico es 3-4-2-1, sistema que presenta diversas variantes dependiendo del desarrollo del partido. Sin embargo, algunas son bastante evidentes.

En primera instancia, cuando el conjunto argentino defiende, los laterales de la línea de cuatro bajan al sector defensivo para conformar un bloque de cinco. Caso contrario sucede al momento de atacar. Allí, los mismos laterales se convierten en extremos, desempeñando una función de encaradores o, en su defecto, con la misión de enviar centros al área buscando al centrodelantero.

De igual manera, un punto notorio es la influencia de su figura, Lionel Messi. El crack del fútbol participa en la mayoría de acciones de peligro, ya sea rematando de media distancia, encarando y dejando rivales en el camino, o brindando asistencias a los demás.

El punto negativo y tal vez la falencia más delicada que presenta la Albiceleste se aprecia en la zona defensiva. Al atacar constantemente y realizar presión alta, se exponen atrás hasta el punto de quedar en inferioridad numérica cuando pierden el balón. Esto, sin lugar a dudas, le causó grandes dolores de cabeza a Sampaoli y será el principal error a corregir de cara a Rusia.

A menos que quieran padecer otra dura goleada como la sufrida con España, en la pasada fecha Fifa de marzo.

Jorge Sampaoli, de verdugo a salvador

Uno de los entrenadores más laureados en el continente llegó a tomar las riendas de un combinado que atravesaba por un difícil momento. La situación que vivía la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) era complicada y esto se veía reflejado en los resultados deportivos. No en vano, en un solo proceso de eliminatorias fueron despedidos Gerardo Martino y Edgardo Bauza.

El panorama era oscuro. La clasificación no estaba asegurada y peligraba. Sin embargo, lo más alarmante era que solo restaban cuatro fechas para definir los cupos al Mundial y en ese entonces no tenían director técnico, razón por la cual, en una jugada maestra y actuando rápida y efectivamente, el 1 de junio de 2017 presentaron a Sampaoli como nuevo estratega.

La tarea no era fácil, pero era ahora o nunca. Así como ganó infinidad de campeonatos con la Universidad de Chile y se hizo con la Copa América 2015, dirigiendo a Chile y venciendo precisamente a Argentina, era el turno de sacar a relucir su experiencia y capacidad para salvar a la Albiceleste de ese abismo en el que se encontraba.

Y lo hizo. Asumió el reto con todo el profesionalismo y seriedad del caso. Fue así como evitó que la selección protagonizara un verdadero papelón, logrando la tan anhelada clasificación a la cita orbital con un triunfo sobre Ecuador.

Ha dirigido a Argentina en 10 partidos, acumulando cinco victorias, tres empates y dos derrotas.

¡A ver, a ver!

El deseo y pedido de muchos: Franco Armani. El guardameta, después de brillar en Colombia, saltó a River Plate, donde en poco tiempo se ganó los corazones argentinos. Y con méritos de sobra. Su seguridad, agilidad, reflejos y excelentes presentaciones fecha a fecha se robaron las miradas y aplausos.

El sueño del portero siempre fue vestir la camiseta de su país y aunque aún no lo hace realidad, está bastante cerca. Conforma la lista de 35 y se perfila como uno de los tres arqueros para Rusia.

Lionel Messi (Barcelona FC)

¿Qué más se puede decir de este genio del fútbol? No existen adjetivos para calificar la magia que hacen sus pies. Sin embargo, se debe resaltar que con la selección Argentina es el único héroe en ese lío. Cuando sus compañeros no están a la altura, es el elegido para sacar al equipo de dicho bache.

Esta historia de amor comenzó el 17 de agosto de 2015, en un compromiso frente a Hungría. Esa fecha será recordada como el día en que debutó el astro rosarino con la casaca de su país.

Pero no todo fue color de rosa. En su primer encuentro lo expulsaron 47 segundos después de saltar a la cancha, generando un gran revuelo.

Lo particular es que jamás se imaginaron lo que Lionel Messi le entregaría a la hinchada y en lo que se convertiría este jugador. Prueba de ello es la inminente presencia en su cuarto Mundial consecutivo, así como también sus 61 goles en 123 enfrentamientos disputados.

Es por esto que, podrán criticarlo o decir que no cumple con las expectativas, pero la realidad es otra. Desde hace varios años, el hombre del club blaugrana es el bastión y pieza fundamental de la Albiceleste.


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