Especiales por Luz Lancheros | Metro world News,

Para 1997, era impensable que una plataforma como Netflix tuviera futuro, en plena era de los VHS y luego del DVD. Veinte años después, la plataforma compite de frente con el cine y con la televisión, a la que le ha quitado televidentes y a la que piensa destruir. De hecho, según Statista, el portal tiene 103.95 millones de suscriptores y su número sigue subiendo. Esto ha hecho que muchas personas encuentren comodidad en casa y que también, claro, lo solucionen todo desde allí. No como hace veinte años, donde era ir al bar a conocer gente.

Basándose en solo estos rasgos, ¿qué estamos viendo que pueda moldear nuestros comportamientos dentro de unos años y décadas? Estos expertos lo explican.

Refugio en casa más otras formas de entretenimiento

¿Cómo lo estamos viendo?
A través de experiencias como el “Nesting”, donde muchos se quedan en casa y obtienen entretenimiento, domicilios y todo al alcance de la mano gracias a apps. Esto se acompaña de plataformas de entretenimiento como Netflix. Tan solo el 61% de los millennials estadounidenses prefieren esta opción por encima del cable. Asimismo, un estudio de la Universidad de Oxford en 2013 muestra que las máquinas pueden reemplazar la mitad de la fuerza de trabajo estadounidense en una década o dos. Esto ya se está viendo en algunos empleos. Por otro lado, el teletrabajo es ya una forma común de laborar en varias corporaciones.

Aislamiento como forma de vida

Las conexiones se hacen más artificiales y debido a lo digital, es menos probable conocer gente. Muchas personas encontrarán (y encuentran refugio) en sus propios espacios y plantean conexiones efímeras en todo sentido. “La Generación Z es más aislada que nunca. La soledad es una epidemia en la que muchos no comunican sus problemas, se quedan en sus habitaciones por horas y viviendo en un mundo virtual (…). Las redes sociales también son una gran distracción a la hora de interactuar con otros”, explicaba el año pasado Efe Ezekiel en WGSN Insider.

¿Cómo se está viendo?
Para 2010, en Estados Unidos, solo el 50% de las personas en edad adulta estaban casadas y en los siete años posteriores, el número de personas viviendo solas ha incrementado. Los productos para solteros, sobre todo de carácter afectivo, han tomado mucha fuerza en el mercado: desde muñecos sexuales hiperrealistas hasta la famosa muñeca que está pendiente de las personas en “Gatebox” y funciona como un “Siri”, pero el dispositivo se preocupa por ti, te prende la luz y te despierta en el proceso.

Si me define, lo compro

Gustavo Prado también explica que “en el escenario de aislamiento, las personas, enfrentadas a su propia singularidad, no se suman a una subcultura, sino que cada quien desarrolla su estilo en micromercados: marcas muy segmentadas que venden en Internet a gente muy parecida, y que a través de las redes sociales son gente que se encuentra en su diferencia”. “La idea de una moda uniforme al mismo tiempo se pierde, cambia, pues el ‘mainstream’ comienza a dar grandes signos de aburrimiento: si marcas como Abercrombie, o Michael Kors o American Eagle se ven con problemas es porque no ofrecen realmente una identidad diferenciada”, añade.

¿Cómo lo estamos viendo ?
Las marcas más poderosas son las que se han atrevido a dar versatilidad. Zara ganó 3.160 millones de euros tan solo el año pasado, mientras que Michael Kors cerró 125 tiendas en 2017. Abercrombie and Fitch ha estado en debacle desde 2013 con los desafortunados comentarios de su ex CEO Michael Jeffries y en 2015 aparecía como una marca avejentada en Bloomberg BusinessWeek. Muchas marcas de nicho han aprovechado la identidad que producen desde lo digital y blogs, como “Advanced Style” o los de las blogueras plus size o celebridades en web han hecho que marcas como American Apparel y Urban Outfitters muestren a personas que no son modelos en sus campañas. Por otro lado, iniciativas de Zara y Mango buscan reciclaje e historia en sus prendas, así como un amor por lo artesanal por parte de diseñadores.

La nueva moda

Cuando se piensa en el futuro inmediatamente salen los de siempre a hablar del contexto de la moda ética o cosas así. Según vaya creciendo la magnitud del problema ecológico, toda la moda del mundo se convertirá a esos parámetros hasta un punto en el que no sea ni relevante ni interesante y eso sucederá rápido. Walter Rodrigues apunta a que la tecnología de punta y los procesos sustentables ya no serán un secreto para la industria.

¿Cómo lo estamos viendo?
A través de insumos y tecnología que ya está en el mercado deportivo y en otros segmentos del streetwear. Cueros sostenibles de piña o de peces, nanotecnología, polímeros, customización de prendas, reutilización de las mismas y formas de usar la economía compartida en la moda (por ejemplo, comprar cosas de otros en portales especializados), por mencionar algunas.


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