AlChile es una pequeña empresa dedicada a la elaboración, comercialización de encurtidos de cebollas a base de vinagre de guineo / Cortesía
AlChile es una pequeña empresa dedicada a la elaboración, comercialización de encurtidos de cebollas a base de vinagre de guineo / Cortesía

Especiales por Yader Luna,

Te presentamos tres historias que nos impactaron dentro de las decenas de participantes. Desde el principio buscamos encontrar historias de vida, motivaciones, transformaciones que se han producido gracias a una idea. Pero también queremos empapar a nuestros lectores del espíritu emprendedor.

Galletas d’Oro

Esta empresa nació de una idea hace aproximadamente cuatro años, cuando el esposo de una familiar viajaba a Holanda y traía de regalo galletas tradicionales de Holanda (Strofwafle). “Las galletas eran tan ricas que se acababan rápido, entonces surgió la idea de elaborarlas, se consiguió la receta y a prueba y error logramos hacerla lo mas parecido a las galletas”, cuenta Elvin Gutiérrez, gerente de operaciones de la empresa.

Galletas d’Oro entró a un concurso de emprendedores promovido por la Camara de Comercio de Nicaragua obteniendo el primer lugar en el año 2013. “Fue algo que no lo esperábamos”, cuentan. A partir de ahí, sintieron mayor “seguridad que nuestro producto si le iba a encantar a los nicaragüenses”. Ahora tienen cinco tipos de galletas, torta de mantequilla y tres tipos de panes “siempre en la línea de no usar preservantes en nuestros productos”.

“Nuestros productos ahora se comercializan en una cadena de supermercados, cafeterías, colegios y seguimos creciendo”, explica Gutiérrez.

Además asegura que “no es fácil emprender, pero no es imposible”.

AlChile

AlChile es una pequeña empresa dedicada a la elaboración, comercialización de encurtidos de cebollas a base de vinagre de guineo, y nace desde el deseo nato de innovar y trabajar de una pareja de jóvenes originarios de Rivas.

Cuentan que por motivos académicos y laborales se trasladaron a Managua y lograron observar “que estas costumbres y prácticas de elaborar vinagre artesanalmente se han ido perdiendo con el paso de los años, ya que nos hemos acostumbrado a consumir el vinagre elaborado a base de ácidos, a tal punto que las nuevas generaciones si quiera conocen la existencia del vinagre de guineo”.

Por ello emprendieron y vieron “la oportunidad de rescatar este ingrediente que es elemental en la gastronomía”. Aseguran que su producto no posee químicos ni ácidos artificiales, más que aquellos que por su propia naturaleza se producen durante el proceso de elaboración y que le da un sabor único a la cebolla. Sus productos tienen diversas presentaciones y diferentes niveles de picante.

Dulces Mama Nina

Esta empresa nació el 25 de octubre del año pasado. “Ni siquiera nace con un nombre, simplemente se me ocurre vender cajetas durante el tiempo de la Purísima, y con tan solo C$200 da inicio nuestra historia, llenos de entusiasmo y con la determinación de mi equipo”, cuenta Ana Yansi, la creadora de Dulces Mama Nina.

“Fui a visitar los lugares que fabrican y venden dulces en Masaya, Granada y otros pueblos (…) pero decidí cambiar la presentación de los dulces, sobre todo en el empaque”, explica.

“El empaque es el primer atractivo de Dulces Mama Nina, que invitan a saborear un producto tradicional y común para los nicaragüenses, como son las cajetas de diversos sabores y colores”, insiste. Cuenta que Dulces Mama Nina recibe el nombre de su abuelita. Tras participar en varias ferias fueron creciendo, actualmente se convirtieron en exportadores de “maletas cargadas de dulces” que se llevan nicaragüenses para endulzar paladares a países como Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Francia, España, Suiza y Alemania.

 

 


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