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Destacado, Redes Sociales, Trending por Javiera García,

Las redes sociales son un espacio en donde compartimos distintos momentos de nuestras vidas, especialmente aquellos que nos dan placer, como una buena comida, el paisaje favorito de algún viaje, una fiesta con amigos o un paseo que hicimos el fin de semana donde estuvimos en contacto con la naturaleza.

Facebook e Instagram nos ayudan a mantenernos conectados con el mundo, acortar distancias y descubrir nuevas cosas. Estar en la red nos hace tener la sensación de estar viviendo intensamente, y las actualizaciones de estado positivas transmiten felicidad y alegría entre los internautas.

¿Te has preguntado cómo afectan nuestro bienestar emocional? Un estudio del Instituto de la Felicidad de Dinamarca arrojó interesantes resultados tras realizar un experimento sobre el uso de Facebook

Pero eso no es todo, ya que buscar constantemente la aprobación de otros usuarios y permanecer en una eterna búsqueda por conseguir más “Me gusta” podría traernos otras emociones que a la larga nos vuelven menos felices.

El Instituto de Investigación de la Felicidad de Dinamarca se dedica a indagar las razones que hacen a algunas sociedades más felices que otras, con el fin de informarle a las autoridades encargadas de tomar decisiones sobre las causas y los efectos de la felicidad humana, y así mejorar la calidad de vida de las personas en todo el mundo.

En su misión por estar constantemente actualizados, la entidad realizó un estudio experimental para probar si el uso de Facebook afecta el bienestar subjetivo de las personas. ¿Qué es el bienestar subjetivo? Es un término que se refiere a la valoración que tenemos los seres humanos sobre nuestra vida. Para la investigación, se solicitó a un grupo de individuos que dejaran de usar Facebook durante una semana.

Los resultados revelaron que las personas que descansaron de esta red social durante siete días se sintieron más felices, menos tristes y solitarias. Además, tuvieron menos probabilidades de estresarse y desconcentrarse, ya que consideraron que no estaban perdiendo el tiempo.

Al respecto, el director ejecutivo del Instituto de Investigación de la Felicidad, Meik Wiking, explica que la ansiedad y la preocupación pueden influir negativamente en la felicidad. “En el último ‘Informe de Felicidad Mundial’ también se ha puesto mucho énfasis en las redes sociales y, de manera más general, en cómo las adicciones (uso de drogas, Internet, juegos) se relacionan con la felicidad”, afirma.

De hecho, en los últimos años, se ha ampliado el enfoque de la salud mental al investigar sobre felicidad, poniendo énfasis en cómo afecta el estrés, la soledad, la baja autoestima y la depresión en ella.

Adicción

Quizás algunos más que otros, pero lo cierto es que todos preferimos compartir imágenes positivas que nos dejen bien posicionados dentro de la red de amigos virtuales.

Los investigadores del estudio sobre Facebook explican que hay una diferencia entre nuestra realidad y lo que mostramos en redes sociales, donde existe una tendencia a maquillar los acontecimientos para cuidar la imagen personal y mostrar que se vive en buenas condiciones.

/Getty Images

Mantener un estatus dentro de las redes sociales se puede transformar en un trabajo agotador, considerando que naturalmente todos tenemos días buenos y malos, y aspectos de nuestra vida que nos gustan y otros que preferiríamos mejorar.

La pregunta que nos hacemos ahora, tiene que ver con si ser feliz va siempre de la mano de una buena calidad de vida. El experto en felicidad, Meik Wiking, explica que el ser humano opera en varias dimensiones de la felicidad.

“Existe la dimensión afectiva, que capta las experiencias recientes de sentimientos y emociones. Están las negativas, como la vergüenza o la angustia, y las positivas, como la alegría o la sensación de interés. Si siempre estás feliz, probablemente tu puntuación es alta en esta dimensión. Sin embargo, esto no significa que necesariamente tienes una buena calidad de vida”, asegura.

Esto se explica debido a que, al evaluar la satisfacción de las personas, influyen diversos factores, como la corrupción, el sistema de salud o la educación. Por esa razón, no se puede decir con certeza que ser feliz se traduce siempre en tener una buena calidad de vida.

*“Si siempre estás feliz, probablemente tu puntuación es alta en esta dimensión. Sin embargo, esto no significa que necesariamente tienes una buena calidad de vida”, asegura”.

Meik Wiking, experto en felicidad


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