1,9 millones de tuistas llegaron al país en 2017, lo que generó divisas por el orden de los US$840 millones. |Orlando Valenzuela
1,9 millones de tuistas llegaron al país en 2017, lo que generó divisas por el orden de los US$840 millones. |Orlando Valenzuela

Destacado, Turismo por Manuel Bejarano,

A través de un comunciado, la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), expresó que se necesitan “acciones que garanticen la estabilidad y el clima de seguridad como factores determinantes que le devuelvan la confianza a nuestros principales mercados,  emisores de turismo y esas acciones pasan necesariamente por volver a un diálogo”.

El escrito titulado “Reflexiones de Canatur frente a la crisis político-social que vive el país”, la entidad expresa que la percepción de inseguridad afecta negativamente a la experiencia turística e impacta negativamente en la imagen del destino.

Canatur continuó en su nota indicando que “la seguridad en el turismo debe ser interpretada como un estado subjetivo que nos permite percibir que nos desplazamos en un espacio turístico exento de riesgos reales o potenciales”, pero que “lastimosamente en el caso de Nicaragua se ha perdido la percepción de seguridad producto de la crisis (sociopolítica) que se vive”.

Según la cámara empresarial, miembro del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), en los últimos seis meses el destino Nicaragua es un “escenario de una política oficial de violencia y de violación de derechos humanos”.

La asociación gremial aseveró que “la actitud responsable del empresario turístico es exigir estas respuestas y no quedarse en silencio cómplice, ni prestarse a tergiversar la realidad”.

En el comunciado, Canatur plantea que el anhelo más sentido de los empresarios turísticos es restaurar la confianza de los turistas en Nicaragua.

“Por más de cuarenta años hemos trabajado por ello y hemos arriesgado nuestro patrimonio para lograr esa confianza y convertirnos en destino turístico, nos debemos a ello y a restaurar el servicio al turista nacional e internacional”, dice Canatur.

Además, mientras no se supere la inestabilidad política del país, la recuperación de ese sector será un camino difícil de andar. “Somos los únicos en la industria turística nacional que nos hemos preocupado de realizar un análisis profesional que nos lleva a concluir que en dependencia de cómo evolucione la crisis nos tomará al menos de tres a cinco años recuperarnos”, analizó Canatur.

Turismo, el más golpeado

Según Canatur, Nicaragua tendrá una “reducción sustantiva”, de unos 600.000 turistas. En 2017, al país llegaron más de 1,9 millones de viajeros y el sector generó divisas por el orden de los US$840 millones.

En su nota, Canatur afirmó que a pesar de la grave situación del turismo, los empresarios agremiados en Canatur “son los que han estado luchando con mucho esfuerzo y sacrificio para mantener la operación de cruceros (de turistas) que llegan al país”.

La organización sostuvo que es la única operación dentro del sector turístico que aún se mantiene en medio de la crisis y que el sector privado lo está promoviendo “para mantener los vínculos con las agencias internacionales”.


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