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Destacado, Opinión por Elaine Miranda,

Si estos tres primeros meses del año te han tocado tan duros como a mí, estoy segura que no podés esperar esos días para irte al mar, la montaña, los pueblos, disfrutar y/o descansar.

Sin embargo, no podés dejar tus finanzas de un lado y darle también vacaciones a tu dinero. Cada cosa que nosotros hacemos en nuestra vida y en nuestro día a día casi siempre involucra, de alguna manera, dinero y las vacaciones no son la excepción: de hecho, es de los momentos donde más gastamos.

Quizá estás pensando que aún tenés tiempo para pensar en lo que vas a hacer y cuánto vas a gastar, pero yo estoy aquí para decirte que abrás los ojos y comencés a sacar tu calculadora.

Mi recomendación es que hagás tu presupuesto desde ya y comencés a calcular cuánto te va a costar.

Así que, a continuación algunas recomendaciones para no gastar de más:

Gastá más en experiencias que en cosas: Es normal querer llevarse el guardarropa nuevo a la playa, pero ni es necesario ni nos alcanza para hacerlo. Si vas a priorizar, enfocate en vivir la experiencia al máximo, esto quiere decir gastar más en el hospedaje, la comida, el entretenimiento, etc., que en la cantidad de trajes de baño, shorts y chinelas que llevás.

Llevá tu alacena: No caigás en el error de querer comer desayuno, almuerzo y cena fuera. Ya sea que te quedés en un hotel, hostal o casa, siempre hay opciones para llevar comida. Un tiempo al día está bien, pero 3 tiempos fuera, durante 3 días suman grandes cantidades de dinero.

• Dejá todo pagado: Revisá tus recibos de agua, luz, teléfono, cable, renta, Internet, tarjetas de crédito y demás pagos, a ver cuándo tenés que pagar. Si esa fecha es en medio de la Semana Santa, asegurate de dejarlo pagado antes de irte. Lo que menos querés es regresar a la ciudad no solo a pagar recibos, sino a pagar cargos por morosidad.

Tu seguridad: Siempre recomiendo pedirle a alguien (un familiar o vecino) que le eche un ojo a tu caso mientras vos no estás, pues los robos andan a la orden del día. Asimismo, es buen momento para revisar tu póliza de hogar y ver qué cubre. Si sentís que no estás lo suficientemente protegido, por ejemplo contra robo o incendios, es momento de incrementar tu póliza.

Como siempre te recuerdo: no apliqués la de “después de un gustazo, un trancazo”, no hay nada más rico que irse de vacaciones con el dinero que sabés podés gastar y regresar sin una sola deuda adicional.

Experta en finanzas personales. Autora del blog Plata con Plática.


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