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Destacado, Estilo de Vida, Tendencias por Kiara Vanessa Fuentes ,

Dos locales nicaragüenses en Madrid llamados “Los Volcanes” son la sensación de la gastronomía después de los partidos del Real Madrid en los alrededores del Santiago Bernabéu.

“Siempre pensamos en algo muy representativo de Nicaragua para ponerle un nombre al restaurante. Nuestro país es de tierra, lagos y volcanes. Entonces, mi esposa y yo decidimos (nombrar) Volcanes (al restaurante), porque en nuestro país existen muchos volcanes, ese nombre nos gustó y así quedó”, relató Pérez.

Uno de los restaurantes abrió hace cinco años y está localizado cerca del mítico estadio Santiago Bernabéu, en Madrid.

El segundo local se inauguró hace un mes, en una calle llamada la Movinda 1, cerca del metro de la ciudad lineal. Se trata de una calle muy concurrida por latinoamericanos.

Restaurantes con gran éxito

El restaurante ha tenido gran aceptación, al grado de que Pérez ha recibido propuestas para abrir franquicias en otras ciudades de España.

/ Cortesía

En los restaurantes “Los Volcanes” ofrecen platillos nicaragüenses como tacos, rosquillas, enchiladas, gallo pinto, nacatamales, vaho, vigorón, sopa de res y gallina. Así como bebidas típicas: cacao con leche, pinol, chicha y café nicaragüense.

Uno de los platos que más buscan los nicaragüenses residentes en España es el famoso “El plato volcán”, que está compuesto por gallo pinto, tajadas, pollo, yuca, queso frito y queso fresco.

La decoración interna de los restaurantes se caracteriza por contar con pinturas de imágenes representativas de Nicaragua, entre ellas la catedral de Granada.

Los restaurantes los Volcanes fueron creados para que los nicaragüenses tuvieran un lugar representativo, donde pudiesen disfrutar de la comida nicaragüense en Madrid, dice Pérez Gutiérrez. / Cortesía

Luego, empezaron a sumarse clientes de otras nacionalidades, queriendo probar la gastronomía de Nicaragua en Madrid, España.

Actualmente Carlos Peréz Gutiérrez y Mila Pinell tienen una niña de 4 años. La pareja ayuda económicamente a sus familias en Nicaragua.

La última vez que Pérez Gutiérrez estuvo en Nicaragua fue hace dos años. En sus manos había más de 60 dólares y ya no estaban sudadas.

La historia

En sus manos, sudadas, solo tenía 60 dólares y en sus propósitos muchas ganas de trabajar. El viaje del nica Carlos Andrés Pérez Gutiérrez era largo: de Jalapa, Nueva Segovia, a Madrid, España. En esa decisión había boleto de ida, pero no de regreso.

Hace 12 años, Pérez solo tenía a su hermana, Aracely Pérez, en España, y él optó por emigrar para ayudar económicamente a su familia en Nicaragua.

“Cuando yo salí de mi país solo llevaba 50 o 60 dólares que recogí para venirme aquí. Mi hermana tenía dos meses de estar en España y trabajaba como interna en una casa”, explicó Pérez en una entrevista con el Metro.

El comienzo fue de lo más difícil. En su primera noche en España, en febrero del 2007, Pérez tuvo que pasar su primera noche acostado en el suelo en un apartamento compartido por varias personas que llegaban a Madrid.

Momentos muy difíciles

Recuerda que la temperatura marcaba entre 8 a 10 grados centígrados. Esa noche él no contaba con nada para abrigarse. En el lugar estaban entre 10 y 12 personas que tampoco tenían dónde dormir.

Los siguientes días tampoco resultaron fáciles.

“Cuando yo vine todos me dijeron que no iba a encontrar trabajo en este país, que solo contrataban a las mujeres porque hay más oportunidades para ellas”, comentó Pérez.

/ Cortesía

Durante varias semanas Pérez trabajó como mesero en un restaurante y a los dos años y medio, cuando cumplía sus labores, en el local realizaron una inspección para corroborar si todos los trabajadores tenían sus papeles en regla.

Pérez no tenía sus documentos en regla.

La situación provocó su despido, porque el restaurante sufrió una multa alta por tener a un trabajador sin sus documentos legales.

Decide emprender

Es en el año 2014 cuando Pérez decide emprender con su esposa, Mila Pinell, quien también es nicaragüense y originaria de Jalapa, quien ya estaba en España.

La pareja tenía la idea de abrir un restaurante, por lo que buscaron un local para rentar y empezar a trabajar.

Para ese momento, la pareja solo contaba con dos fuentes de ingresos: sus ahorros y el salario de Mila Pinell.

/ Cortesía

Y es justo con el sueldo de la esposa de Pérez que contrataron a una ayudante de cocina.

Con el restaurante les fue bien y empezó a crecer, teniendo gran aceptación de los nicaragüenses y españoles.

Ahora cuentan con dos locales en Madrid, llamados “Los Volcanes”.


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