Decenas de personas se reunieron ayer en Plaza Cataluña (Barcelona) tras las votaciones. / AFP
Decenas de personas se reunieron ayer en Plaza Cataluña (Barcelona) tras las votaciones. / AFP

Destacado, Mundo por AFP Y EFE,

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, convocará a los partidos para una reflexión sobre el futuro del país tras el referendo de ayer en la región de Cataluña, cuyo jefe del Ejecutivo, Carles Puigdemont, abrió la puerta a una declaración de independencia.

“No ha habido un referendo de autodeterminación” en Cataluña, proclamó Rajoy en una comparecencia ante la prensa en alusión a esa consulta, que tuvo lugar con escenas de tensión e incidentes en la actuación policial, y que fue suspendida hace varias semanas por el Tribunal Constitucional.

Cataluña se ganó “el derecho a tener un Estado independiente”, afirmó por su parte el presidente regional tras la organización del referendo de autodeterminación prohibido, marcado por intervenciones policiales y ganado masivamente por el sí según su gobierno.

“Con esta jornada de esperanza y también de sufrimiento, los ciudadanos de Cataluña nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de República”, afirmó Carles Puigdemont en una solemne alocución rodeado por todo su Ejecutivo.

Según los datos ofrecidos por su gobierno, más de 2,2 millones de personas participaron en la votación de las que un 90% apostó por el sí. Con esta victoria, la mayoría independentista del Parlamento regional había prometido declarar la secesión de esta región del noreste de España.

La votación y la polémica
El voto quedó lastrado por la intervención de la Policía española para cerrar varios puntos de votación, protegidos desde antes de la madrugada por multitudes de personas. Más de 800 manifestantes tuvieron que ser atendidos por los servicios de emergencias afirmó el Gobierno.

“Ha sido una mera escenificación”, dijo Rajoy, que no aludió a los incidentes que se registraron en varios puntos cuando la Policía Nacional y la Guardia Civil actuaron para requisar urnas y papeletas.

Puigdemont acusó a Madrid de ejercer un “uso injustificado, irracional e irresponsable de la violencia” pero el jefe de gobierno español Mariano Rajoy contestó que las fuerzas de seguridad “han cumplido con su obligación y con el mandato que tenían de la justicia”.

Al intervenir, los agentes no dudaron en cargar contra aquellos que opusieron resistencia, echando mano de porras, empujones y pelotas de goma, según varios testigos.

Apelación a Europa
El referendo, cuya pregunta es “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de República?”, culmina años de creciente tensión entre Madrid y el gobierno de esta región con lengua propia, que cuenta con 7,5 millones de habitantes y representa el 19% del PIB español.

Aunque divididos sobre la cuestión de la secesión, más del 80% de los catalanes reclamó esta consulta, rechazada por el gobierno de Rajoy, que la consideró anticonstitucional.

Desde su convocatoria a principios de septiembre, rápidamente suspendida por el Tribunal Constitucional, las instituciones españolas emplearon todos sus recursos para impedirla, incluyendo el envío de 10.000 refuerzos policiales, sin conseguir laminar la determinación de Puigdemont.

Si bien Rajoy pidió comenzar a partir de hoy “el restablecimiento de la normalidad institucional”, los ánimos en Cataluña parecen ir en sentido contrario.

Y Puigdemont prometió trasladar en los próximos días el resultado del escrutinio al parlamento regional, dominado por sus partidarios, para que declare la independencia de la región una vez confirmada la victoria.

En este sentido, ayer pidió a Bruselas que “actúe con rapidez”. “La Unión Europea ya no puede continuar mirando hacia otro lado”, la situación en Cataluña “es un asunto de interés europeo”.


Noticias Relacionadas