La teoría de la evolución del científico Charles Darwin decía que los seres vivos compiten ante esa realidad y para adaptarse necesitan reproducir habilidades físicas / Getty Images
La teoría de la evolución del científico Charles Darwin decía que los seres vivos compiten ante esa realidad y para adaptarse necesitan reproducir habilidades físicas / Getty Images

Destacado, Tecnología, Trending por Mauricio Gónzalez,

Científicos señalan de que hubo las mojarras tuvieron una evolución única en las lagunas de Nicaragua. En un  proceso de evolución divergente, es decir, que existió un ancestro común que se fue separando, evolucionó solo y es único en el mundo.

Un huracán, un ave o un cazador pudieron haber transportado las mojarras a las lagunas cratéricas de Nicaragua, desde los lagos Cocibolca, Xolotlán o río San Juan. Este pez diverso, del que hay muchas especies, se encuentra amenazado. Hay un tipo endémico que solo habita en la laguna de Apoyo y está al borde de la extinción. En la laguna de Xiloá, ubicada en Managua habitan cuatro especies de mojarras.

Fabio Buitrago, biólogo marino que se ha sumergido en las lagunas de Xiloá y Apoyo para realizar estudios sobre estos peces, afirma que “las lagunas son islas ecológicas que no tienen conexión con otro cuerpo de agua y por ende las especies no tienen contacto genético entre sí”, por lo que “las que quedaron en el lago de Nicaragua evolucionan en un camino distinto a las de las lagunas. Es un ejemplo de la teoría de Darwin, del proceso de selección natural”.

Recordemos que la teoría de la evolución del científico Charles Darwin fue presentada en 1859, en su libro “Sobre el origen de lase species, por selección natural”. Decía que el medio ambiente presenta recursos limitados para la supervivencia.  Los seres vivos compiten ante esa realidad y para adaptarse necesitan reproducir habilidades físicas.

Las mojarras en las lagunas evolucionaron para sobrevivir. El biólogo estadounidense Jeffrey McCrary, quien ha estudiado por muchos años a estos peces, asegura que “a partir de  una sola especie de mojarra se dividieron varios especímenes, como resultado del aislamiento en cada laguna”.   Está comprobado que estos animales son capaces de sobrevivir en ambientes contaminados y reducidos por la depredación.

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El descubrimiento de esta evolución se dio en 1976, George Barlow, colega de McCrary, descubrió en Apoyo una mojarra y poco después, a través de pruebas genéticas, se determinó que era un pez nuevo para la ciencia. Atraído por la curiosidad de estudiar los peces de esta laguna, McCrary instaló para 1979 una cabaña de estudio en Apoyo. Desde entonces se encuentra ahí. Fundeci-Gaia es la organización con la que trabaja para instruir a las comunidades aledañas a Apoyo en desarrollo sostenible y conservación. La tarea que inició hace años con los peces de la laguna, no ha terminado y se extendió a otras.

De acuerdo con Fabio Buitrago, a pesar del valor biológico de las mojarras, estas se encuentran en el anonimato para la población y las instituciones. “A medida que estudiemos y conozcamos las especies endémicas de las lagunas, podremos manejar mejor estos recursos naturales. Si se pierden estas especies, se perderán en todo el mundo”, expresa.

Según McCrary, existe la hipótesis de que existen 40 especies de mojarras que habitan en las lagunas, los lagos Xolotlán y Cocibolca y el río San Juan.

En la laguna de Xiloá existen cinco especies endémicas, todas mojarras del género Amphilophus, salvo una Atherinella xiloaensis.

En cambio, en la laguna de Apoyo hay seis especies endémicas del género Amphilophus. En la laguna de Asososca vive una especie endémica identificada.  McCrary afirma que es muy probable que en otras lagunas como Tiscapa, Apoyeque y Asososca de León, también existan especies únicas genéticamente.

Nuestro pez evolucionado está en peligro de extinsión

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) establece las clasificaciones de riesgo que tiene cada especie de planta y animal en el mundo.

Una de las especies endémicas de mojarra de la laguna de Apoyo, Amfilopus zaliousus o Mojarra Flecha, está en la lista de especímenes en peligro de extinción de dicha organización.

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Según los detalles de la Lista Roja de dicha institución, la Mojarra Flecha fue descubierta por George Barlow en 1976, sin embargo, cuando empezó a evaluarse su situación fue en 2007 y finalmente en 2009 fue incluida en lista oficialmente.

Lo que se tomó en cuenta para darle el estatus fue “la presencia de una especie introducida en la laguna, la creciente incidencia de parásitos en los peces nativos, por una disminución continua en la calidad del hábitat y el número de individuos maduros en la población”, señala el informe de la IUCN.

McCrary, el biólogo que promovió la valoración de esta especie, sostiene que  las otras cinco especies de la laguna de Apoyo no están evaluadas, de igual manera las de Xiloá y Asososca. “Sabemos que solo por la dimensión del espejo de agua que ocupan estarían bajo algún grado de riesgo”.

En cuanto al interés que dichas especies pueden despertar para la investigación científica, Buitrago destaca que prácticamente es un área virgen. “No conozco de alguna universidad que haga actualmente una investigación rigurosa. Los ecosistemas subacuáticos, como las lagunas no son explorados”, dice.

 


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