Practicar yoga puede ser una forma de liberar estrés y energía / Getty Images
Practicar yoga puede ser una forma de liberar estrés y energía / Getty Images

Destacado, Estilo de Vida, Tendencias por Karen Espinoza,

La práctica de yoga en Managua y en las playas, se convirtió en una actividad de mucha demanda en Nicaragua. En una forma de vida, de unión del pensamiento, el alma y el cuerpo.

El Centro Cultural Yoga Devanand promueve yoga en Nicaragua desde 1970, con la llegada del maestro de origen hindú Swami Guru Devanand Sataswati Ji Maharaj.

Eloy Palaviccini, presidente y guía de la Sociedad Internacional de Realización Divina (Sird) dice que el Yoga es una disciplina alternativa para la búsqueda  de una actividad superior; las personas  siguen buscando algo más, como la felicidad y sabiduría.

¿Por qué es importante hacer yoga en Nicaragua?

Ximena Gutiérrez, de Buen Karma –Yoga & Vegan Culinary School, coincide en que hay más personas realizando yoga, algunas porque quieren estar en forma y otras para conseguir tranquilidad.

“Ahorita hay mucho estrés, las personas quieren respuestas instantáneas de todo y así los deseos son más intensos porque el ritmo de vida es más rápido, a más deseo más inconformidad. Yo creo que  la gente busca diferentes cosas, ya sea por cuestiones de salud física,  tranquilidad,  algunos porque quieren transcender su conciencia  y fusionarse con ese Dios que estamos buscando”, explicó la experta.

Gutiérrez dice que el yoga pretende calmar la turbulencia y agitación diaria y para lograrlo se necesita tener un control de la respiración. “Cuando uno está enojado tu ritmo cardíaco y respiratorio es bien rápido.  Si nuestra emoción controla la respiración, significa que yo puedo controlar mis emociones. Respirar más tranquilo, profundo y lento hace que el sistema nervioso se tranquilice”, explicó.

Gutiérrez recuerda que hay movimientos dedicados a esta práctica trabajando en el país desde hace unas cuatro décadas y, como ejemplo de ello, está la Gran Fraternidad Universal de Altamira.

“Lo que pasa es que antes era más exclusivo para determinadas comunidades y la gente se asustaba por el tema espiritual, pero luego nos damos cuenta que lo pueden practicar todos. Son simplemente caminos y técnicas espirituales que te van acercar incluso más a tu fe”, argumenta.

¿Cómo reconocer esos cambios?

“Después de la primera sesión tenés un impacto positivo en tu patrón respiratorio, empezás a sentir bienestar porque la insatisfacción se presenta o se da en el futuro de algo que debés hacer o en el pasado de algo que no hiciste y tenés culpa; entonces uno se enfoca en el futuro porque tenés que respirar y hacer posturas, el resultado es la tranquilidad. La gente busca lo que llamamos ‘shanti’, que es paz”, señala Gutiérrez.

El yoga tiene beneficios tanto físicos como mentales y espirituales / Getty Images

La meditación es otra disciplina y parte fundamental. El maestro Eloy Palaviccini señala que somos cuerpo, mente y espíritu, esta última está impedida de manifestarse. “A la humanidad le hace falta la parte de desarrollo mental.

Se necesita despertar la conciencia, no es lo mismo tener información que tener consciencia de la misma”, apunta.

Yoga en las playas de Nicaragua

Muchos complejos turísticos alternativos han hecho popular la oferta de yoga en las playas de Nicaragua. Entre las ofertas se imparten clases de surf, yoga y se comparte comida natural junto con alojamiento con vistas al mar.

El yoga en la arena permite una  mejor oxigenación al respirar el  aire fresco. Esta actividad les permite a los turistas trabajar las vitaminas D en su organismo ya que al estar expuestos a la luz solar el cuerpo las produce naturalmente.

Así podes encontrar a Brisas del Mar, en el pacífico occidente de Nicaragua, en las playas de Jiquilillo, donde incluye dentro de su oferta grandes experiencias de Yoga. Así el lugar se vende como un paraíso  perfecto para un retiro de yoga.

Hacer yoga en la playa es una de las actividades personales más recurrentes de los turistas extranjeros que visitan las playas de Nicaragua, en especial en la espectacular ruta del surf.

El Yoga en el pacífico de Nicaragua se ha hecho muy popular las Clases de Ashtanga Yoga Nicaragua, de Catarina Lacayo, donde presentan experiencia de yoga en armonía con la naturaleza en Playa el Ostional, en San Juan del Sur. Los amantes del yoga que buscan profundizar su experiencias junto con personas de mentalidad similar, que podría convertirse en amigos para toda la vida.

La práctica de Yoga se ha creado una demanda muy fuerte que hasta grandes complejos turísticos como Mukul han incluido su oferta donde hay presentaciones de maestros de alta categoría en la práctica de Yoga, frente al mar.

Atardeceres como los que se visualizan en Playa Colorado, en la Bahía de San Juan del Sur y en playa Gigante solo por mencionar un par de ejemplos, ponen en disposición una mayor unión del cuerpo y de la mente, visualizar el ser con el universo, el inmenso mar y la paz interior.

Hacer yoga en la playa es una de las actividades personales más recurrentes de los turistas extranjeros /Getty Images

Los turistas buscan dejar o alejarse del ruido de sus ciudades, incluso tratan de olvidar el caos urbano de sus países, buscan en el sonido del mar crear una sintonía entre su respiración, su cuerpo y la naturaleza.

¿Cómo puede certificarse el Yoga en Nicaragua?

Ximena Gutiérrez, de Buen Karma dice que su institución ofrece certificación pero deben tener años y es costosa, es como cualquier profesión y entregás tus propias habilidades.

El yoga es sabiduría, pero sí es necesario contar con la guía de un maestro y un aval, un linaje que le llamamos, que es una línea de sucesión de maestros hasta que llegue a vos la bendición de enseñar”, explicó.

Este aval tiene un costo, porque son muchas horas que el maestro prepara al futuro instructor para ofrecer una práctica segura.

“Hay un estándar que es fijo por la alianza de yoga estadounidense, de 200 horas de estudio, para tener el primer nivel básico. Nuestra certificación tiene un costo de 1,600 dólares, incluimos la matrícula y es por un periodo de seis meses”, precisó la experta.

Hay algunas poses como la de la grúa, la luciérnaga, los 8 ángulos, la rueda el pavo real o la paloma que son, por excelencia, las posturas más difíciles de practicar / Getty Images

En el caso del Centro Cultural Yoga Devanand, que se especializa en Mantra Yoga Meditación, solo certifica en esta disciplina, que no tiene un costo pero sí una preparación intensa.

“Si alguien quiere ser instructor de Mantra Yoga tiene que ser practicante por años y nosotros observamos el comportamiento de esta persona, su entusiasmo, constancia, aspectos morales y éticos. No hay un tiempo definido porque es una práctica mental,  ni exige ningún cobro, solamente el entusiasmo”, señala Eloy Palaviccini, director de este centro.

Hacer posturas o meditación no es el único objetivo de estas disciplinas. Los expertos dicen que las personas terminan adoptándola como un estilo de vida , que incide en su alimentación y comportamiento.

“Hablamos del tema de alimentación consciente  porque nos alimentamos de cuatro fuentes principales de energía: la comida, respiración, el descanso y la mente”, enseña Palaviccini.


Noticias Relacionadas

La Cumbre Nacional de Jóvenes Líderes celebra este sábado 19 de agosto su cuarta edición en Managua con importantes invitados internacionales. Ós...

por Karen Espinoza