La Fuerza Armada es el principal sostén de Maduro, quien le ha otorgado gran poder político y militar. / AFP
La Fuerza Armada es el principal sostén de Maduro, quien le ha otorgado gran poder político y militar. / AFP

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Sobrevuelo de helicópteros, barricadas, tanquetas, detonaciones: la tensión se apoderó de la ciudad venezolana de Valencia (norte), donde el gobierno denunció que fue atacada este domingo una base militar, con saldo de un muerto.

Entre versiones de una rebelión militar, el gobierno de Nicolás Maudro aseguró haber frustrado en la madrugada la incursión “terrorista” de un grupo de civiles y un teniente desertor, vestidos de camuflaje, en el fuerte Paramacay.

“Hace una semana les ganamos con votos, y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo”, afirmó Maduro, aludiendo a las elecciones de su poderosa Asamblea Constituyente.

Desde el destacamento atacado, el comandante del Ejército, general Jesús Suárez, reportó un muerto y un herido grave, y aseguró que los asaltantes “fueron derrotados”.

“Estamos aquí festejando el triunfo de la patria en paz”, afirmó Suárez al frente de un pelotón.

Sin embargo, en Valencia (180 km al oeste de Caracas) la situación era tensa. Los alrededores de la base, sede de la 41 brigada del Ejército, fueron sobrevolados por helicópteros y custodiados por uniformados en tanquetas y con armas largas, comprobó un equipo de la AFP.

Tras el incidente, decenas de personas levantaron barricadas en las cercanías de Valencia, donde pusieron troncos de árboles y quemaron basura, desatándose choques con militares de la Guardia Nacional que los dispersaron con gases lacrimógenos y perdigones.

Pequeños disturbios también se registraron en un sector del este de Caracas, donde manifestantes intentaron bloquear una autopista y fueron replegados por la Guardia Nacional.

Oposición exige “verdad”

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que fue un ataque de “tipo paramilitar”, según un comunicado que firmó ante una cámara junto a otros mandos castrenses y con su habitual consigna: “¡Chávez vive, la lucha sigue!”.

Sin embargo, restó importancia al hecho, indicando que “no es más que un show propagandístico, una entelequia, un paso desesperado” de la “extrema derecha”, como Maduro llama a la oposición.

/ AFP

“Forma parte de los planes desestabilizadores” para “evitar que se consolide el renacimiento de nuestra república”, añadió Padrino, en referencia a la Constituyente, blanco de un fuerte rechazo internacional y denuncias de fraude.

El ministro reiteró el “apoyo incondicional” de la Fuerza Armada a Maduro, enfrentado desde hace cuatro meses a protestas que dejan 125 muertos.

Los atacantes “fueron repelidos de forma inmediata”, remarcó Padrino, mientras la Fuerza Armada confirmó siete detenidos.

Padrino indicó que esas personas confesaron haber sido contratadas por “activistas de la extrema derecha venezolana en conexión con gobiernos extranjeros”, y que “parte del grupo logró sustraer algunas armas”.

El presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, exigió al gobierno la verdad sobre este hecho y abstenerse de una “cacería de brujas” contra la oposición.

Maduro denuncia con frecuencia planes de golpes de Estado de sus adversarios políticos, apoyados por Estados Unidos.

Presunto alzamiento

El incidente se conoció luego de la difusión en redes sociales y varios medios de un video grabado supuestamente en la 41 brigada, en el que un hombre que se presenta como capitán se declara en “rebeldía” contra Maduro y exige un “gobierno de transición”.

“Nos declaramos en legítima rebeldía (…) para desconocer la tiranía asesina de Nicolás Maduro. Aclaramos que esto no es un golpe de Estado, esta es una acción cívica y militar para restablecer el orden constitucional”, afirma el hombre que se identificó como el capitán Juan Caguaripano.

Apareció junto con unos 15 hombres vestidos de camuflaje, algunos armados. “Exigimos la conformación inmediata de un gobierno de transición y elecciones generales libres”, dijo.

Sin referirse a Caguaripano, Padrino sostuvo que el supuesto desertor es un “oficial subalterno que hace tres años fue separado de la institución por traición a la patria y rebelión” y que huyó a Estados Unidos.

La Fuerza Armada es el principal sostén de Maduro, quien le ha otorgado gran poder político y militar.

El incidente ocurrió horas después de que Leopoldo López, el más emblemático de unos 500 opositores presos, retornara al arresto domiciliario tras cuatro días en una cárcel militar bajo sospecha de fuga.

López fue condenado a casi 14 años de cárcel por “incitar a la violencia” en protestas de 2014 que dejaron 43 muertos.

La incursión también se produjo un día después de que la fiscal general, Luisa Ortega, fuera destituida por la Constituyente, en medio de su enfrentamiento con Maduro a quien acusa de tener “ambiciones dictatoriales” con dicha asamblea.

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