La experta comenta que los niños deben explotar su curiosidad y hay que dejarlos ser creativos en la escuela. /Dreamstime
La experta comenta que los niños deben explotar su curiosidad y hay que dejarlos ser creativos en la escuela. /Dreamstime

Destacado, Especiales por Maria Joaquina Sánchez,

A la par de la evolución del mundo, los seres humanos también van transformando su pensamiento y con ello, la educación también es parte del cambio. Los entornos de un ambiente más exigente en conocimientos y practicidad hacen que la educación apunte a modernizarse de forma integral para cada estudiante, en la búsqueda de una metodología exacta. La líder creativa Claudia Argüello, de Savanna International School, refiere que la educación es un proyecto andando, de pruebas y errores; y que dentro de estas experimentaciones, la experta ha descubierto que las metodologías innovadoras se inclinan por individualizar la educación.

“Lo que se pretende es separar a los estudiantes de la masificación, que el centro sea el estudiante explotando sus mejores habilidades para una mejor adquisición del conocimiento”, asevera la experta.

Lo que se puede hacer

Investigaciones neurocientíficas, basadas en el tema del neuroaprendizaje, ponen de manifiesto que todos debemos reconocer que tenemos cerebros diferentes y que por lo tanto, nuestras capacidades y ritmos de aprendizaje también son diferentes, de ahí que expone Argüello que no puede haber una educación generalizada para todos; si no que el trabajo de campo en la docencia debe iniciar en averiguar cómo funcionan los cerebros para ver cómo se les impartirá la educación a los estudiantes.

“Creo que sencillamente no hemos descubierto la forma en la que los niños pueden aprender más rápido y de forma fácil para que así el conocimiento sea asimilado por ellos con pasión y perdurabilidad”, expresa la líder creativa.

Las experiencias

Mientras haya memoria, hay aprendizaje, y los adultos deben dejar al niño a que aprenda a descubrir por sí solo qué le gusta, cuáles son sus habilidades, al igual que tiene derecho a equivocarse en su autodescubrimiento, sin embargo, suele pasar que el autocentrismo del adulto impone la forma en la que el infante debe estudiar, preguntar y hacer.

Importante y clave

“Creo que sencillamente no hemos descubierto la forma en la que los niños pueden aprender más rápido y de forma fácil”.
Claudia Argüello, experta en educación y coaching en pedagogía blanca

Para la experta, no tirar del hilo de la curiosidad del niño es quitarle un voto de confianza en su proceso de aprendizaje y crecimiento, es quererle encasillar y hacerle perder su chispa de explorar lo nuevo.

Contacto emocional

“Perder el contacto con uno mismo vendría siendo un analfabetismo emocional, hay que valerse de las emociones, saber controlarlas y vivirlas, que estas formen parte de nuestra ser”, aconseja Argüello.

Poner al niño en el centro de la educación es algo que está fallando en el mundo entero, manifiesta la experta, “los queremos agrupar y enseñarles de manera tradicional, creando una monotonía en el aula de clases, hay buscar una forma de hacer una educación de todo para todos, se necesitan aplicar competencias académicas, emocionales, de pasión o vocación, que cada persona pueda decidir qué le gusta y que pueda cambiar si está equivocado”, insiste Argüello.

Experta. Claudia Argüello, especialista en coaching en pedagogía blanca, habla de cómo educar a los pequeños de la casa

Los niños deben aprender a desarrollar competencias a su ritmo, trabajar con las inteligencias múltiples, qué se les da aprender fácilmente, los maestros deben potenciar las inteligencias de cada niño e instruirles cómo pueden aplicarlas a la vida misma.

“Asociar un pensamiento a la naturaleza y relacionarlo a la vida, este es el aprendizaje que se queda permanente, porque sucede que el aprendizaje para que sea efectivo tiene que estar ligado a las emociones y las vivencias”, explica la líder.

Crear proyectos

La información que no se hace vida, se olvida, es por eso que las cosas deben repetirse pero de forma innovadora, por ejemplo, al hacer proyectos, valora la experta, que el conocimiento que reciban los niños los marque y lo recuerden, lo apliquen a sus necesidades en la vida real; ya que ese conocimiento es el que no se olvida. En las escuelas, los niños deben realizar visitas de campo, recopilar información, aplicarlo, presentarlo y convencer, así el niño más fácilmente fortalecerá el aprendizaje de forma innovadora y atractiva, a la vez que se vuelven expertos en la materia y se forman pequeños líderes capaces de transformar el mundo.

Por último, la experta señala que en la educación tradicional, las equis y los ceros están penalizados, por lo que asegura que el estudiante tiene derecho a equivocarse y a ser corregido con amor y paciencia por parte de los maestros.


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