El equipo nicaragüense debe jugar sin temores ante EE.UU. / AFP
El equipo nicaragüense debe jugar sin temores ante EE.UU. / AFP

Deportes, Destacado, Futbol por Alejandro Sánchez S.,

Noventa minutos separan a la selección de fútbol de Nicaragua de despedirse de la Copa Oro. Pese a que las matemáticas indican que la Azul y Blanco podría extender su estancia en el torneo, siempre y cuando derrote en su próximo compromiso al anfitrión Estados Unidos, y que Martinica caiga por goleada ante Panamá, la lógica refleja que dicho cálculo entona con lo imposible.

Las derrotas ante Martinica por 2-0 y contra Panamá por 2-1, dejaron a la tropa pinolera en el sótano del grupo B, sin puntos a favor, con un solo gol marcado y cuatro recibidos. Por ende, ver un resurgimiento milagroso de Nicaragua es improbable, lo que le queda es aprovechar el desafío del próximo sábado ante el equipo de “Las Barras y Estrellas”, como parte del proceso de fogueo para eventos venideros.

El grupo que dirige el estratega Henry Duarte debe presentarse ante los estadounidenses sin la presión de querer clasificar a unos cuartos de final muy distantes de su realidad, cediendo la presión a Martinica o a su rival en turno, que llegará a la jornada empatado a cuatro puntos con los canaleros y querrá asegurar el liderato de su sector.

Es buen momento para que Duarte le ofrezca minutos a Óscar López, Bismarck Veliz, Maykel Montiel, al arquero Diedrich Téllez y al defensa Henry Niño, un jugador que alcanzó en la lista de 23 seleccionados, pese que pocos nicaragüenses lo han visto jugar y sus cualidades son una incógnita. Además, el partido se presta para que la Azul y Blanco se muestre sin inhibiciones.

Otros que deben lucirse

Si contra los caribeños el guardameta Justo Lorente fue protagonista con sus acertadas intervenciones y contra los panameños lo fue el capitán Juan “Iluminado” Barrera con sus constantes proyecciones ofensivas, quitándose rivales con una técnica deputada moviendo el balón, en el duelo contra los estadounidenses deben exhibirse otros elementos que no han estado en su mejor nivel.

Uno de ellos es Daniel Cadena, cuyo aporte contra Panamá se vio limitado, quizás porque el rival hizo predominar sus virtudes o bien porque no estuvo tan conectado como se esperaba. No obstante, sigue siendo pieza fundamental en el onceno pinolero y en su mejor estado de forma sabe cómo transitar el esférico, de tal forma que sus asistencias generen peligro en campo contrario.

En vista que no estará Carlos Chavarría, por acumulación de tarjetas amarillas, Elvis Pinell podría ocupar esa plaza, desempeñándose como extremo izquierdo y desde esa zona tendrá que hacer alarde de su velocidad y cambios de ritmos para deshacerse de contrarios. Otro que debería tener una segunda oportunidad es Jorge García, el joven punta que no pudo superar a la zaga caribeña en el duelo inaugural de Copa Oro.

Sin embargo, contra Martinica los únicos que tuvieron un desempeño rescatable fueron Lorente y Quijano, y por breves momentos Chavarría, Pavón y Galeano. Por ende, García podría tomarse el juego ante los Estados Unidos como una revancha y demostrar que está capacitado para desenvolverse en grandes escenarios.

A Juan Barrera no se le puede pedir más, aunque no es descabellado pensar que pueda ofrecer un aporte mayor. El “Iluminado” es el cerebro del equipo, el que marca los ritmos de juego, la chispa en ataque, pero también un “todoterreno” que baja a zona defensiva a recuperar, que ordena el medio campo cuando es necesario y que puede ser desequilibrante en cualquier momento pisando el área rival.


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