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La guerra en Siria comenzó hace más de seis años y hasta ahora no hay señales de que vaya a mermar. Los más pequeños son los que sufren las peores consecuencias del conflicto: las graves violaciones contra los niños batieron récord este 2016: al menos 651 niños y niñas fueron asesinados, lo que lo convierte en el año más mortífero.

A día de hoy, cerca de 6 millones de niños y niñas dependen ahora de la ayuda humanitaria, 12 veces más que en 2012. Como consecuencia de la delicada situación, millones de niños se han visto obligados a desplazarse, algunos, hasta siete veces. Esto supone que ¼ de la población siria ha pasado a ser refugiada, de esos 5 millones, 2 millones son niños, y unos 500.000 quedaron huérfanos.

La representante de Unicef Hai Kyung Jun, sostiene que “viven en una situación humanitaria que se ha prolongado y que los niños que hoy día cumplirían siete años no han visto otra cosa más que la guerra”
Sin escuelas ni medios, algunos han canjeado su niñez por un rifle de combate, de manera que al menos 851 niños fueron reclutados por facciones armadas el año pasado, más del doble en comparación con 2015.

Un día para reflexionar

El número de personas en el mundo forzadas a abandonar su hogar a causa de la guerra, la violencia y la persecución alcanzó su máximo histórico en 2016, con más de 65,6 millones de desplazados en su propio país o sobreviviendo en una nación extranjera, según reveló ayer la ONU.

Estos datos los recoge la Agencia de Naciones Unidas par los Refugiados (ACNUR) en su Informe Mundial de Tendencias de desplazamiento forzado que realiza anualmente y que presentó a propósito del Día Mundial del Refugiado que se conmemora hoy.

Preguntas y respuestas a Hai Kyung Jun
Representante de Unicef

¿Qué es lo que se vive a diario en Siria, nos podrías describir un poco, cuál es la gravedad de la situación que viven los niños?
Estamos hablando de un conflicto de hace un poco más de seis años, estamos hablando de unos 8 millones de niños, unos 6 millones dentro de Siria, y unos 2,3 millones fuera de Siria como refugiados en los países vecinos, como Líbano, Jordania, Irak, Turquía y Egipto. Estamos hablando sólo de niños, en una situación humanitaria que se ha prolongado y que los niños que hoy día cumplirían siete años no han visto otra cosa más que la guerra.

¿Qué es lo mas preocupante, la alimentación, la higiene, de estos niños, qué se necesita de manera más urgente?
Es una situación muy compleja humanitariamente en general, tenemos lugares a los que no tenemos acceso porque están sitiados, pero en la zonas de conflicto todavía más, porque la infraestructura se destruye, los hospitales, las escuelas, hubo cortes de abastecimiento de agua como táctica de guerra también, estamos hablando de una situación bien crítica, más en ciertos lugares que otros y Unicef, junto con las otras agencias de la ONU y otros aliados, están trabajando para proveer agua, servicios y suministros básicos en los lugares sitiados cuanto tenemos acceso, estamos distribuyendo agua potable y tratamiento clínico para potabilizar el agua, y productos de higiene como jabón para prevenir enfermedades que se transmiten por el agua, distribuimos materiales educacionales, rehabilitamos las escuelas, el sistema de salud también está muy afectado porque hubo muchos bombardeos en hospitales, así como las escuelas. Desde el punto de vista de los niños, los lugares que se supone que son los más seguros para ellos, los hogares, las escuelas y colegios, los hospitales, son lugares que se están destruyendo.

¿Qué esta haciendo Unicef en este sentido, cuáles son los desafíos y cuál es el llamado que se hace?
Quizás uno puede pensar que está lejos de Siria, pero por ejemplo, yo vengo de Corea, somos un país que se levantó después de un conflicto interno muy intenso, y la ayuda que recibimos como país, de países solidarios lejanos, nos ha permitido levantarnos. Lanzamos una campaña en respuesta a muchas preguntas que recibimos del público, de qué pueden hacer para apoyar a los niños que viven en Siria y fuera de Siria.

Se trata de la mayor crisis de refugiados de los últimos 25 años, toda una generación de niños que no ha visto otra cosa más que la guerra, ¿qué futuro les espera, y cómo contarles a estos niños que hay un futuro?
El hecho de que uno sea refugiado y esté en estas situaciones es increíble, ver la valentía y la resiliencia que tiene la gente y sobre todo los niños. Por eso, en el caso de los niños, por su puesto que su daño psicológico puede ser muy grande, por haber vivido todos estos años el conflicto, al mismo tiempo, lo positivo es que se puede apoyarles psicosocialmente, se puede sobrevivir a esto de una manera más fuerte, más fácil de lo que nosotros pensamos, esto es otra área de trabajo que nosotros hacemos mucho en situaciones humanitarias, apoyo psicosocial a los pequeños y sobretodo habilitar espacios en los que ellos se sienten seguros, normalizar la situación de sus vidas, como continuar con la escolaridad y después garantizar su salud, con todos estos trabajos se mira al niño de hoy pero también, al niño futuro.

Infancia entre ruinas:

A veces, la vida cotidiana nos deja imágenes que demuestran el deseo irresistible de los niños de jugar a pesar de las guerras:

Los más pequeños son los que sufren los efectos más devastadores de las guerras, en las que, además, nada tienen que ver. Pero sus deseos irrefrenables de jugar parece no verse afectado por un contexto de ruinas y desolación. La guerra no puede acallar la risa de los niños, que con su increíble resiliencia le ganan la batalla a esta y al miedo.

A veces la vida cotidiana nos deja imágenes como las que compartimos a continuación, fotos históricas y algunas más actuales, en las que los niños olvidaron por un momento la guerra y se comportaron como un niño debe vivir la infancia, jugando.

No es más que la señal de que la vida siempre se abre paso.

Los niños juegan en los sitios bombardeados y en tanques destrozados, a raíz de los combates en la ciudad de Berlín / Getty Images

Un soldado estadounidense ayuda a saltar a algunos niños en 1944 en Inglaterra / Getty Images

Niños sirios juegan al fútbol en el campo de refugiados el 25 de marzo de 2015 en Suruc, Turquía. / Getty Images

Los niños juegan en un tanque destruido, 18 de noviembre de 2003 en Bagdad, Irak. / Getty Images

Niños juegan en los montículos de escombros y edificios bombardeados que marcan el paisaje de Gaza el 13 de junio de 2015, Franja de Gaza./ Getty Images

Dos niños jugando tira y afloja con un rifle de un soldado durante un descanso en una competición en el campo de tiro Bisley, junio de 1927.


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