Erasmo Ramírez exhibe una respetable efectividad de 3.72 en el arranque de las Grandes Ligas. / Getty Images
Erasmo Ramírez exhibe una respetable efectividad de 3.72 en el arranque de las Grandes Ligas. / Getty Images

Beísbol, Deportes, Destacado por Harold Briceño,

Tras los primeros quince días de la temporada de Grandes Ligas, los nicaragüenses Juan Carlos Ramírez, Cheslor Cuthbert y Erasmo Ramírez aún no se han aproximado a lo grandioso en sus presentaciones con los Angelinos de Los Ángeles, los Reales de Kansas City y los Rays de Tampa Bay, respectivamente, aunque sí han enviado señales de contar con los recursos necesarios para forjar el afianzamiento de sus carreras, y aunque dichas señales no representan un alarde de esperanzas, deben ser consideradas importantes tomando en cuenta que la campaña apenas da sus primeros pasos.

Cheslor como infielder sustituto y los dos Ramírez como relevistas, buscan convertirse en protagonistas de sus equipos, misión que desde sus roles suele ser complicada, como ha quedado en evidencia en este inicio de actividad en el mejor beisbol del mundo. Sin embargo, se les ha visto ir siempre hacia adelante, sin rehuirle a las adversidades, logrando en ocasiones salir airosos y en otras cabizbajos.

De los tres, Erasmo es quien luce más establecido, Juan Carlos el más convencido de que este es su año y Cheslor el que más obstáculos debe superar para establecerse.

Erasmo seguro

El pícher rivense de los Rays ha participado en cinco de los juegos que su equipo ha disputado, logrando un balance de una victoria y cero derrotas, con el añadido de dos juegos sostenidos y una efectividad de 3.72. En total ha lanzado durante 9.2 innings, en los que ha permitido siete imparables, cuatro carreras limpias, dos jonrones y en los que ha otorgado una base por bolas y cinco ponches.

Al igual que el año pasado, los Rays escogieron a Erasmo como el hombre que debe aparecer en los momentos en los que se necesita apretar tuercas, asignatura en la que el derecho pinolero tiene muy buena calificación y así lo ha demostrado, pese a que ha permitido carrera en sus últimos tres relevos, todos contra equipos de gran nivel como los Yanquis de Nueva York y los Medias Rojas de Boston.

Erasmo inspira seguridad en el montículo, difícilmente se le ve teniendo problemas de localización y prueba de ello es que hasta ahora solo ha otorgado un pasaporte. Con su velocidad intacta y su confianza agigantada podría estar encaminándose a una temporada de grandes números.

JC, urge evitar carreras

Hasta hoy tiene balance de dos triunfos y un revés, este último sufrido en su primera apertura como ligamayorista. Su récord de 2-1 es tristemente opacado por una terrorífica efectividad de 7.20 producto de ocho anotaciones limpias en 10 entradas completas. De los cuatros desafíos en los que ha participado, en tres le han fabricado como mínimo una carrera. Estos datos ponen en evidencia que Juan Carlos necesita, si quiere establecerse, evitar que le fabriquen cada vez que sube a la loma de los infartos, no es fácil, pero tiene las herramientas para hacerlo.

Soy de los que considera que este muchacho se establecerá en el mejor beisbol del mundo como un relevista, principalmente como un cerrador. Su repertorio de lanzamientos, ampliado de cara a ser utilizado como abridor, puede convertirlo en un cerrador de renombre en Las Mayores. Dependerá mucho de su enfoque, de su carácter y de los ajustes que vaya realizando en el camino para no ser un lanzador descifrable.

Cheslor no carbura

De los tres nicaragüenses en la Gran Carpa, es Cheslor el que más tímido se ha mostrado en el inicio de la campaña. Pareciera que el costeño ha perdido el entusiasmo, que no le ha caído del todo bien haber sido asignado como jugador suplente. Cuthbert ha participado en cinco juegos, consiguiendo solo dos cañonazos (un jonrón) en 14 turnos al bate, construyendo un pobre promedio ofensivo de .143, con apenas una carrera anotada y otra impulsada.

Esta versión de Cheslor, que en el juego de ayer se fue de 3-0 con par de ponches ante los Angelinos de Los Ángeles, está muy distante de la que mostró en la temporada anterior cuando, aprovechando la lesión de Mike Moustakas, se adueñó de la tercera base y no desentonó como bateador.

Es de carácter urgente que el nacido en Corn Island recupere el buen ritmo y demuestre que es útil para el equipo, o de lo contrario su contexto será cada vez más complicado, sobre todo porque forma parte de un conjunto en el que la competencia a nivel de infielders es muy fuerte y porque desde inicio, al ser suplente, está en desventaja, por lo que debe esforzarse al máximo en busca de aprovechar cada espacio que le fabriquen.


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