Una hermosa cascada y el sonido de los chocoyos, son dos de los más grandes atractivos de este destino. / Orlando Valenzuela
Una hermosa cascada y el sonido de los chocoyos, son dos de los más grandes atractivos de este destino. / Orlando Valenzuela

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Cuando los árboles florecen y muestran sus primeras frutas, las aves del Refugio de Vida Silvestre El Chocoyero-El Brujo se quedan en el bosque y ofrecen un recital animado con el canto de miles de chocoyos y el trinar de pájaros diversos.

Esta selva parece una bóve- da verde y sonora, al finalizar la temporada de semillas y frutos, los chocoyos salen en bandadas al amanecer en busca de alimentos y regresan a los nidos por la tarde.

Sin duda, es un lugar que te permite estar en contacto con la naturaleza y la aventura.

Esta reserva,  ubicada en el municipio de Ticuantepe, a tan solo 30 kilómetros de Managua; es un lugar perfecto para acampar e ir de excursión. Antes de llegar se pueden observar los plantíos de piña, pitahaya y café.

En el camino se encuentran letreros que te van guiando para poder llegar. Los guías comunitarios te hablan un poco sobre la historia de la reserva y sus senderos, y te explican lo necesario que debés de llevar para poder realizar esta aventura. Lo primordial es agua, tenis y mucha energía para la travesía.

Senderos

La reserva cuenta con tres senderos y para los más arriesgados y aventureros, el refugio ofrece otros senderos sobre la superficie alta de la reserva que duran alrededor de cinco u ocho horas.
En los senderos cortos, los guías te llevan a las dos cascadas, las cuales tienen como nombre:  “Chocoyero y el Brujo”.

El agua de las cascadas,  proviene de la lluvia de las montañas que se sitúan más arriba de la reserva  y es recolectada para luego ser utilizada como agua potable por las comunidades más cercanas.

El camino del sendero El Brujo es empinado, pero no muy largo y este te lleva a la cascada de El Chocoyero, está aproximadamente a 30 minutos de la entrada y no necesita escalar para llegar a ella,  ahí es donde se encuentran los nidos de los chocoyos y se les puede apreciar en las mañanas, con los primeros rayos de sol y por las tardes, pero estos andan en toda la reserva, buscando alimentos.

Durante el recorrido de los senderos se pueden escuchar diversos sonidos emitidos por los animales que se encuentran en la reserva como monos cara blanca, monos congo, pizotes, ardillas, osos hormigueros, guatusos, búhos, armadillos, entre otras especies.

Los guías te dan las opciones de quedarte a acampar, o bien hospedarte en las cabañas. Esto te permite realizar actividades guiadas por la noche.

Mucha naturaleza

La flora es variada en el sitio y alberga árboles antiguos.

Hay diversas especies de arbustos, orquídeas, plantas pequeñas, así como inmensos árboles de guanacaste y laurel.

La Reserva Natural de Chocoyero es un destino natural turístico, que representa un importante baluarte ecológico, abriendo sus puertas desde las 5:00 a.m. hasta las 5:00 p.m. Siempre hay personal de atención en la reserva, las

24 horas del día. La entrada para el turista nacional cuesta 40 córdobas y 90 para el extranjero. metro


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