El famoso desfile de Chanel en 2014, en el que Karl Lagerfeld puso a las modelos a cargar pancartas con consignas feministas / Getty Images
El famoso desfile de Chanel en 2014, en el que Karl Lagerfeld puso a las modelos a cargar pancartas con consignas feministas / Getty Images

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En 2014, Beyoncé se revelaba como feminista en su show en los  VMA’S. Taylor Swift y su squad hacían lo mismo en los años siguientes. Emma Watson daba un discurso viral en las Naciones Unidas y comenzaba a impulsar la campaña “He For She”. Ella, junto con actores como Tom Hiddleston y Benedict Cumberbatch tenían camisetas  que decían: “Así luce un feminista”. A su vez, hace tres años, Karl Lagerfeld, director creativo de Chanel,  sacó un desfile en París con modelos cargando pancartas. Y el pasado febrero en Estados Unidos, con el discurso que la senadora demócrata Elizabeth Warren no interrumpió a pesar de los republicanos, han salido productos mercadeables con el lema “Neverthless, she persisted”.

El feminismo parece tener su comeback, luego de la ola que tuvo en los años 70 y 80 con figuras como Gloria Steinem, que ahora aparece en revistas como “Haarper’s Bazaar” entrevistada por Lena Dunham, creadora de “Girls” y autoproclamada vocera del feminismo moderno con su portal Lenny.

“Feminazis” y activismo

Aun así, a pesar de todos estos “statements en Hollywood”, el feminismo ha tenido que luchar, aún ahora, por aclarar la naturaleza de su movimiento ante otras iniciativas que proclaman, en una tónica reaccionaria, el mismo trato para los hombres. Los meninistas, por ejemplo, o quienes han criticado los vacíos conceptuales del mismo con etiquetas como “feminazis”.

Pero ese es solo un punto de este complejo debate que no termina de superar sus divisiones en cuanto a grupos de interés o claridad del discurso, pero a la que ayuda la celebridad hoy . “Es una tendencia resultado del proceso histórico del feminismo. Pero ojo, es popular entre los mismos: consumidores altamente informados, con opiniones políticas, cierto nivel educativo y ciertos grupos de interés, como los consumidores de la cultura pop, que es a la vez de las más transformadoras y si uno se descuida de las más normativas. Es muy difícil escuchar a un grupo de ingenieros heterosexuales de una empresa de sistemas hablando del feminismo o de pop. Si acaso uno, y seguramente será desatendido. Las mujeres en distintos ámbitos sociales sí tienen al feminismo y al pop Kim Kardashian, Miley Cyrus, Beyoncé, entre las manos”, enfatiza Edward Salazar, sociólogo y experto en cultura pop de la Universidad Nacional  de Colombia.

Más que Twitter

“Las redes sociales no comenzaron el feminismo. Nosotras hemos estado en esto desde hace 50 años, conectándonos entre nosotras. Hemos hecho activismo a través de redes y a través de otros métodos desde hace mucho tiempo atrás. Estas nos sirven para expresar nuestras ideas globalmente y ver lo que está pasando. Pero con ellas no comenzó todo esto, que se ha hecho de distintas formas en múltiples países”, afirma

Musimbi Kanyoro, presidenta de la organización  Global Fund For Women, que está en 171 países. “Puede que unas mujeres no sientan que los problemas de otras las afectan, pero sí tienen varios problemas en común.

Y ahí es donde alzan su voz. Ahora bien, todavía falta activismo y acciones puntuales por hacer”, agrega.

Sin embargo, el número de mujeres que fue a la marcha de Donald Trump no era precisamente salido del cómodo Nueva York de  “Sex and the City”. Fueron un millón de mujeres. Y para que eso exista, debe haber algo detrás que se construyó desde Simone Beauvoir, pasando por las mujeres que quemaron brasieres en los años 60, hasta las chicas de Femen y sus topless, por ejemplo.

Y eso, con una camiseta de feminismo, puede establecer un “statement” para una causa que tiene décadas de progreso, pero que todavía tiene muchas batallas por ganar, con acciones reales, más allá del apoyo de Hollywood.

Nuevo glosario feminista para Dummies

A estas nuevas palabras no hay que temerles.
•    Bodyshaming: Avergonzar a alguien por su forma corporal.
•    Male gaze: La perspectiva masculina en los medios y en la publicidad.
• Mansplaining: Actitud condescendiente de un hombre hacia una mujer.
• Slutshaming: Degradar a una mujer por expresar su sexualidad.
• Nice guy: Hombre en apariencia ‘bueno’ que en realidad  quiere dominar a la mujer.
• Wage gap: Diferencias de salario entre hombres y mujeres, así hagan el mismo trabajo.


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