Deportes, Otros Deportes por Daniel Casillas/MWN,

Wimbledon, sin duda el más prestigioso de los cuatro torneos de tenis del Grand Slam, ha tenido una sombra proyectada sobre él, tras las acusaciones de amaño de partidos y de dopaje de importantes jugadores.

María Sharapova, la atleta más rica en la historia del deporte femenino, recibió una sanción de dos años después de fallar una prueba de drogas durante el Abierto de Australia en enero.

La ganadora del Grand Slam en cinco ocasiones es culpable de tomar Meldonium, también conocido como mildronate, lo que aumenta la capacidad de ejercicio de un atleta. Sharapova dijo que ella habría estado tomando el medicamento durante diez años debido a una deficiencia de magnesio y antecedentes familiares de diabetes.

El deporte ha estado en el centro de escándalos de dopaje como los de arreglo de partidos. METRO explica por qué las impactantes revelaciones amenazan la imagen limpia del tenis.

La sanción contra Sharapova, que ha presentado un recurso contra la suspensión de tenis con la Corte de Arbitraje del Deporte, es un caso muy raro en un deporte, que por lo general se ve tan limpio y libre de drogas.

Dicho esto, los expertos creen que es muy probable que hayan más casos de uso de sustancias prohibidas en el tenis: “No hay ninguna razón para creer que el tenis tendría menos uso de dopaje que otros deportes como el ciclismo, atletismo y béisbol. Todos los deportes han visto sus mejores atletas implicados en escándalos de dopaje. ¿Por qué debería ser diferente el tenis?”, explica Sen no Rikyu, editor del blog “El tenis tiene un problema de esteroides”.

La integridad del deporte una vez más entró en duda después de que la BBC y BuzzFeed expusieran archivos filtrados que indican que presuntamente 16 jugadores –todos los cuales están clasificado entre los top 50 en el mundo– habrían sido fichados en varias ocasiones a la Unidad de Integridad del Tenis (TIU, por sus siglas en inglés) por sospechas de que habrían perdido a propósito partidos durante la última década. A todos los jugadores se les permitió seguir compitiendo.

Los nombres de los jugadores nunca se dieron a conocer, ni tampoco se confía en la veracidad de la investigación por parte de los órganos rectores del tenis; sin embargo, las acusaciones han empañado la respetabilidad del llamado “deporte blanco”, que genera millones de dólares para la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Asociación de Tenis de Mujeres (WTA; por sus siglas en inglés).

Un deporte limpio

“No hay evidencia para sugerir que la corrupción es frecuente en los más altos niveles del tenis profesional”, dijo Mark Harrison, el portavoz de la Unidad de Integridad del Tenis (TIU), quien explicó que hay muchos “bloqueos contra la corrupción”, tales como: un el “Programa de Anticorrupción del Tenis” para evitar que exista arreglo de partidos por los apostantes e incluso los jugadores.

La prevención de la corrupción en el tenis se hace más complicada por el hecho de que las apuestas legales alcanzan una cifra de más de US$8,7 millones anuales, lo que representa el 12 por ciento de apuestas legales en el deporte al nivel mundial.
De acuerdo con un estudio publicado a principios de 2016 por H2Gambling Capital, una empresa especializada en a-puestas, estas cifras aumentan exponencialmente cuando se tienen en cuenta las apuestas no registradas o ilegales por parte de los sindicatos del crimen organizado.

Rikyu también explica que durante muchos años el control de dopaje en el tenis profesional ha sido muy débil. Hubo muy pocas pruebas fuera de competencia, pocos análisis de sangre, y las pruebas durante las competencias eran muy predecibles. Las pruebas han mejorado en los últimos años a través de la introducción del pasaporte biológico y más controles fuera de competición, pero es difícil evaluar la calidad del programa debido a que las estadísticas de antidopaje de la ITF no se detallan.

Aunque es poco probable que estos dos escándalos tenga repercusiones duraderas en el tenis, en términos de los ingresos que se genera, estos acontecimientos han obligado al deporte a reforzar sus medidas de seguridad.

Wimbledon adoptó medidas adicionales contra la corrupción para los campeonatos de este año y llevó a cabo pruebas adicionales de dopaje fuera de la competencia antes del torneo.

Harrison como portavoz de la TIU, basados en las investigaciones “la mayoría de las preocupaciones se centran en niveles más bajos de juego, tales como en los Futuros ITF y eventos de las mujeres de la ITF y series ATP Challenger. La gran mayoría de los jugadores que han sido sancionados por delitos de corrupción relacionados con apuestas han venido de estos viajes y eventos”.

Los principales desafíos

Además  explica que la TIU “cree que la gran mayoría de los jugadores y los partidos son jugados por personas que respetan el deporte, pero como en todos los ámbitos de la vida, hay una pequeña minoría que están dispuestos a romper las reglas, para obtener ganancias financieras”.

Sobre si los incidentes de dopaje y los escandálos de corrupción en el tenis podrían afectar a Wimbledon, Harrison declaró que “históricamente, los eventos de Grand Slam son considerados como de bajo riesgo de corrupción”.

“Wimbledon ha adoptado medidas adicionales contra la corrupción para los campeonatos de este año, dotándolo del más alto nivel de integridad, seguridad y protección”, dijo.

De hecho, las medidas más estrictas, no se pueden introducir demasiado pronto porque en este momento, el deporte blanco se ve un poco turbio.

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