Cheslor Cuthber. Archivo/END
Cheslor Cuthber. Archivo/END

Beísbol, Deportes por Harold Briceño,

La racha negativa de Cheslor Cuthbert está llegando a niveles insospechados: 30 turnos y siete juegos consecutivos sin conectar un solo imparable. Todo un derrumbe.

El artillero nicaragüense falló cuatro veces este domingo en la derrota de los Reales de Kansas City 11-5 ante los Mets de Nueva York, con lo que su promedio ofensivo bajó a 261 puntos, un descenso escalofriante que inició el pasado 8 de agosto, cuando su average era un llamativo .293.

Ayer, Cheslor, quien antes de esta mala racha había sido muy consistente, alineó como tercera base y sexto bate.

Desde esta posición en el line-up falló en elevado al jardín central en la segunda entrada, conectó un roletazo por la antesala en el cuarto inning, dio una línea de out al bosque izquierdo en el sexto, y en el octavo cerró su actuación con un rodado por la tercera colchoneta.

Cheslor Cuthber. Archivo/END

La última vez que a Cheslor se le vio conectando un imparable ocurrió el pasado 8 de agosto: fue un jonrón ante Matthew Boyd de los Tigres de Detroit en el tercer capítulo. Esa misma noche falló en sus dos últimos turnos y desde entonces no ha parado de irse en blanco.

Sumó 12 turnos más sin hits ante el picheo de Detroit, fue anulado por los Cardenales de San Luis en ocho visitas al plato y lo mismo le ocurrió en dos juegos contra los Mets de Nueva York.

Hoy intentará, una vez más, acabar con su mal momento, en el juego entre Kansas y los Orioles de Baltimore a partir de las 5:05 p.m.

A triple A

Por su parte, Juan Carlos Ramírez, quien recientemente fue sacado del róster de 40 protegidos de los Angelinos de Los Ángeles, aceptó la propuesta de dicha organización de regresar a Triple A para trabajar el resto de la temporada en recuperar la velocidad de sus disparos, los que antes de la operación Tommy John promediaban entre 95 y 98 millas por hora, pero que en cinco relevos este 2019 apenas superaron las 90 millas.

Juan Carlos Ramírez. Archivo/Metro

J. C. tenía la opción de convertirse en agente libre, pero consciente de que por su realidad actual no es llamativo para otros equipos de la MLB, decidió seguir con los Angelinos en Triple A, una categoría en la que antes de volver a Las Mayores no le fue tan bien, porque en ocho aperturas ganó un juego, perdió dos y registró una efectividad de 7.60, producto de haber admitido 29 carreras limpias en 34.1 episodios lanzados para el Salt Lake.

El nicaragüense fue retirado del róster de 40 de Los Angelinos, después que en cinco relevos entre el 31 de julio y 12 de agosto mostrara un bajón considerable en la velocidad de sus envíos, y que recopilara un promedio de carreras limpias permitidas de 4.50 por cuatro anotaciones en ocho innings completos.

Así que, según los planes de la organización, al tirador capitalino se le podría volver a ver en Grandes Ligas hasta la próxima temporada.


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